hello vonnie
Xuebing Du
Peter Solarz
I'd rather be in outer space 🛸
i don't do bad sauce passes
Sade Olutola
cherry valley forever

izzy's playlists!

oozey mess
sheepfilms
let's talk about Bridgerton tea, my ask is open

JBB: An Artblog!
Cosmic Funnies
Aqua Utopia|海の底で記憶を紡ぐ
dirt enthusiast
$LAYYYTER

NASA
TVSTRANGERTHINGS
seen from Canada

seen from China
seen from Italy

seen from Singapore

seen from United States
seen from Japan

seen from United States
seen from United States

seen from Malaysia
seen from China
seen from Greece

seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye

seen from United States

seen from United States
@copxwright

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
scmantha:
ansiedad le carcome, silencio resulta insoportable, se pregunta por qué el mayor no menciona palabra alguna. aún así, no tiene prisa, consciente de que en el momento que todo esté dicho, tendrán que separarse; tendrá que olvidarse del tacto de sus manos, la suavidad de sus labios, aquella facilidad que poseía para hacerle sonreír sin importar qué; a veces, incluso, cuando buscaba estar molesta con él. mirada se desvía hacia el suelo, pies descalzos continúan apenas moviéndose, energía que poco a poco se drena, se deshace. no cree que sea justo, nada de eso es justo. pensamiento egoísta, quizás, pero en esos momentos no puede sacudirlo, no puede deshacerse de aquella forma de razonar. sí, quizás cain la pierde a ella, pero ronnie está esperándolo, aquella persona a la que realmente quiere. ¿ella? una vez más, cae. la soledad le envuelve, y comenzar a preguntarse si se trata de ella es una realidad. joven que nunca ha sido capaz de mantener una relación, persona en la cual el compromiso no funciona, donde cada ilusión se muere antes de ser algo real. a veces, es la culpable. otras veces, el culpable es el otro. ¿ahora? ahora nadie tenía la culpa, y sin embargo, ella salía perdiendo, una vez más. al escucharle, labios tiemblan, agradece el agarre sobre su cintura, le asegura que no va a desplomarse. mirada esmeralda busca encontrarse con zafiros opuestos, y le toma unos instantes poder hablar. hombros se elevan con suavidad, desgano. “¿acaso importa?” inquiere, susurro que termina perdiéndose entre notas musicales. “no podemos nombrarlo… porque no tuvimos el tiempo suficiente.” sinceridad reviste sus palabras, momento lejos de ser idóneo para preguntarse qué era exactamente lo que sentía por el hombre frente a ella, pregunta que nunca había sido capaz de responder previamente. y ahora, el tumulto de emociones que revoloteaba en su interior, lo hacía una tarea incluso más ardua, más imposible. son aquellas últimas dos palabras que la obligan a apartar la mirada una vez más, por unos instantes. esfuerzo descomunal para no quebrarse, para detener lágrimas que está segura no tardarán en hacerse presentes una vez que se haya alejado. inhala profundamente, busca fuerza interior, y una vez más se atreve a mirarlo. “yo tampoco quiero… pero no nos queda otra opción.” sabe que no, porque de poder solucionar las cosas de otra manera, lo hubiese hecho, hubiese encontrado la forma. “la verdad es…” pequeña pausa, le resulta dificultoso expresarse como es debido en esos momentos. “ —la verdad es que no me quieres a mi, cain. la quieres a ella. y lo entiendo, créeme, lo entiendo.” porque no es la primera vez, porque inseguridad aún presente en ella le hace estar segura de que cualquier otra persona es mejor, incapaz de validarse como es debido. “sólo abrázame, ¿sí?” una vez más, cabeza busca lugar sobre pecho masculino, brazos rodean su torso, dígitos se presionan con suavidad sobre su espalda. desearía que el tiempo se detuviera allí, poder abrazarlo por el tiempo que fuese necesario.
Siente que su estómago se encoge, su pecho quema ante aquellas palabras. No hubo tiempo. El jodido tiempo. Enemigo de muchos, totalmente invencible, más que odiado por el policía. Siente la frustración desenvolverse en su interior, piensa en que, definitivamente, tiempo es lo que le falta, pues incluso aunque decidiera hablar; expresar sus sentimientos, de nada le serviría. “No hay tiempo, Cain” se repite mentalmente, mientras sus pies siguen el paso de la melodía que creía había dejado de existir hacía un rato. La observa, guarda silencio y siente que su corazón es golpeado como un saco de boxeo luego de aquél par de afirmaciones. Niega con suavidad. ❝¿Cómo puedes decir eso con tanta seguridad?❞ sostiene mirada esmeralda, zafiros que brillan en exceso luego de humedecerse, pero se prohíbe derramar lágrima alguna. No va a romperse, porque, precisamente por eso, había evitado a toda costa apegarse a alguien después de Venus. Labios se presionan, la ansiedad lo quiere poseer. ¿La quería? Claro que lo hacía. Y quería disculparse. Por no haberlo expresado, por no haberle hecho saber lo especial que era, por no haberle dicho lo mucho que significaba para él; por disfrazar sus sentimientos con una sencilla amistad bajo la creencia de no ser correspondido. Suspira, sus ojos se cierran al sentir la manera en que se aferra a él, estando seguro de que percibe cada latido de su corazón. Una de sus manos se eleva, acaricia dorada cabellera antes de inclinarse para depositar un delicado beso sobre la misma. Aquello es visitar el mismo infierno; sentir que la pierde es algo que jamás hubiese querido experimentar, y lo único que desea es regresar al principio de todo ( incluso cuando, seguramente, siempre acabaría mal. pero también, él siempre buscaría encontrarle solución ). ❝Hay... Algo que tengo que contarte❞ murmura luego de segundos que parecen eternos. Y quiere decírselo directamente, que la quiere, que la quiere más que a una amiga. Pero no puede, no puede confesar aquello en ese momento, cuando tiene que contarle la cruda realidad, lo mal que ha jugado sus cartas pensando que aquello le haría bien. ❝Y-Yo... Voy a irme❞ vocablos temblorosos por primera vez, no expresan una idea clara, así que se apresura a continuar, aclarar. ❝Conseguí un trabajo, y es lejos❞ no se atreve a mirarla, zafiros están clavados en la nada, ni siquiera tiene las agallas de pronunciar lo lejos que va a partir, el nombre de su nuevo hogar. Relame sus labios, siente la boca seca por los nervios, la decepción, la tristeza. ❝Me iré pronto, Sam. Es una oportunidad que no aparece dos veces en la vida❞ y entonces busca su mirada, en la cual, encuentra otra de esas oportunidades. Una que está dejando escapar, sintiéndose como un completo imbécil.
brcnnie:
dulce es el kiwi que recorre la garganta impropia, que es la base de su margarita, la cuarta en la noche, pero lejos de ser la última. basta de un ademán para indicar que quiere otra, pese a las advertencias del bartender, no está dispuesta a escuchar ni a seguir órdenes de nadie. ‘ un niño con tus ojos y mi carácter, joder, hubiera roto corazones.’ amarga es la idea, pero se siente tan dulce como el almíbar simplemente mencionarla, que no puede dejarla, pese a que eso la sentencie y provoca que desvíe la mirada. ‘ ¿por qué no me dijiste nada esa noche, cain? ’ ella no demuestra arrepentimiento, pero ahora, en sus avellanados brilla cierta tristeza por saborear un futuro que se encuentra lejano a su realidad, a lo que merece. ‘ no te disculpes.’
La idea le revuelve el estómago por no haberse visto cumplida jamás, porque la realidad era que sí se imaginó una vida así estando a lado de la rubia. Podía verse a su lado, podía imaginarse una bella familia; su sueño, aquello que consideraba una felicidad que nunca alcanzaría por no ser lo suficientemente bueno. ❝¿Qué se suponía que dijera, Aurora?❞ por un momento se pierde en los avellanados, relame sus labios con nerviosismo; el tema le remueve los sentimientos. ❝Nunca dije nada porque... Tú tomaste tu decisión. Tú decidiste irte, dejar todo. ¿De qué servía decirte que quería casarme contigo? Si era lógico que tú no querías lo mismo❞ palabras salen sin ganas de ser pronunciadas, falanges se aferran al vaso que se le ha entregado y acto seguido bebe, bebe como si de ahí pendiera su vida. ❝Y es absurdo. Es absurdo que después de tantos años me haya afectado acostarme contigo. Debí... Debí dejar las cosas como estaban e ignorar lo que sentí❞
scmantha:
pasos le dirigen hacia la pista, pies que ya se encuentran descalzos comienzan a moverse al ritmo de la música, aquella tranquila, dispuesta para las distintas parejas que se encuentran allí. aún así, en esos momentos, se siente completamente en soledad; como si el salón fuese solo para ellos, cercanía que desde ese instante ya extraña. cabeza descansa en pecho masculino, música parece desvanecerse, capaz de escuchar simplemente latidos propios y ajenos. dígitos se posicionan sobre los hombros del mayor. a pesar de escuchar su pregunta, se toma unos segundos para elevar su mirada y enfrentarle, miradas se encuentran y sensación en el pecho que ahoga, que molesta. “sí…” susurra, suave sonrisa asoma en sus comisuras, una que se muestra desganada. diestra asciende hacia el rostro masculino, proporcionando una suave caricia allí. “te quiero, ¿sabes? realmente lo hago. eres importante para mi, cain. y te mereces ser feliz.” suave movimiento de cabeza, asentimiento acompaña sus palabras. “yo —” pequeña pausa, no encuentra el valor para mencionar lo que quiere, pero sabe que debe hacerlo. es por eso que traga en seco, y una vez más, vuelve a hablar; esta vez en un suave murmuro, ya que decirlo en un tono más alto suena más real, más crudo. “sé lo de aurora.” frase que no dice mucho, y es por eso que se apresura a continuar. “me contó su historia, lo que sucedió, que estuvieron juntos el día del festival… y el regalo que le diste para navidad.” pequeña pausa, pero una vez más se apresura, ya que no busca que le interrumpa. “yo no sabía, me enteré todo esto hace un par de días, estoy segura de que tampoco sabías de nuestra amistad… y ella aún no sabe lo que sucedió entre nosotros.” cuerpos que no dejan de moverse, mirada se nubla, lágrimas que amenazan con descender por sus mejillas, pero quiere evitarlo. voz se quiebra, se vuelve débil. “lo que fuera que estaba sucediendo entre nosotros tiene que quedar en el pasado, por mucho que me duela que sea así.” habla verdades, verdades que generan una presión en su pecho. se eleva en puntas de pie, busca acercarlo hacia ella, depositar un último y suave beso sobre sus labios. efímero es el contacto, porque sabe que extenderlo sería incluso peor. “y realmente me duele.” susurra al momento en que se aparta, mejillas ya se ven corrompidas por un par de lágrimas, que decidieron abrirse paso entre las mismas.
Zafiros inspeccionan, intentan descifrar ( imposible ) los pensamientos ajenos, no se imagina lo que sucede, pero en definitiva no le gusta el aura que parece envolver a la figura femenina. Disfruta del tacto, la escucha y observa su sonrisa; no es la misma de siempre. No llega a sus ojos, no provoca ese brillo especial que destaca en los esmeraldas cada vez que sonríe y lo contagia de una manera encantadora. Su corazón parece tropezar ante el par de palabras, pero aún así permanece en silencio. Si tan solo supiera. Y es cuestión de que aquél conocido nombre llegue a sus oídos para entender de qué va todo. Tiene que desviar la mirada, semblante permanece serio y por un momento siente que sus piernas dejarán de responder, pero logra continuar moviéndose al ritmo de aquella canción que parece haber quedado en último plano. Es una mezcla de emociones la que invade su anatomía, un remolino que desordena todo en su interior. Los recuerdos lo golpean, cada error cometido en relaciones pasadas, los cuales ayudaron para construir la armadura que ahora envolvía su corazón, prometiéndose no volver a entregarlo de aquél modo. Cain, una persona de alma e intenciones puras, mismas que se vieron manchadas y finalmente enterradas bajo tierra y decepciones. Tales sensaciones que la rubia frente a él había logrado remover, y él decidió evitar que salieran a flote, volviéndolas a enterrar. Niega con suavidad, vuelve a posar su vista en ella y siente angustia ante el tono empleado, ante las palabras pronunciadas. Párpados caen ante el contacto entre el par de bocas, mismo que dura lo que un suspiro, deseando haberlo alargado un par de vidas más. Una vez que vuelve a la realidad, puede sentir que su corazón se rompe, no puede verla de aquella manera, y la culpa lo invade a pesar de estar consciente de que no es culpable. Falanges se aferran con suavidad pero se hacen notorios en su cintura, como si no estuviese dispuesto a dejarla. ❝¿Y que era, Sam?❞ pregunta luego de unos segundos, cuando por fin consigue la fuerza para hablar con firmeza. ❝¿Qué era lo que sucedía entre nosotros?❞ cuestión que nunca habían discutido, siempre dejando aquel vaivén de situaciones simplemente suceder y ya. Muchas veces se planteó sus sentimientos, siempre negándolos, nunca capaz de pronunciarlos en voz alta porque, desde su punto de vista, la menor jamás lo vería de aquél modo. Eran amigos ¿por qué dañarlo así? ¿por qué hundirse en una situación de ese calibre, a sabiendas de lo mal que siempre resultaban esas cosas para él? Bien, fue el jodido miedo a Aurora, el miedo a Venus, el miedo a no ser lo suficientemente bueno como para que se quedaran; el miedo al abandono. Traga con fuerza, sostiene la mirada y siente que se va a romper. Ella tiene razón. Duele. ❝No quiero❞ pero sabe que no hay alternativa, sabe que tiene que soltarla, no puede atarla a él. No sería justo.
scmantha:
búsqueda de zapatos parece terminar en derrota, aún así, no decidió darse por vencida, no todavía. distracción provoca la colisión entre cuerpos; mirada que se alza para emitir vocablos de disculpa, pero se encuentra con que el mayor habla primero, y claro, con su rostro. momento de duda, titubeo, inusual en la blonda no tener qué decir. sin embargo, eso es exactamente lo que sucede en ese instante. suave sonrisa asoma cual luna menguante en sus facciones ante el cumplido recibido, incomodidad y angustia se asientan en su estómago. no lo culpa, no podría hacerlo. tampoco se culpa a sí misma, muchísimo menos a ronnie. se trata de las malditas casualidades, aquello que muchos llaman destino. “gracias… tú tampoco te ves tan mal.” comenta, busca emitir burla que se queda en intento. “ven, baila conmigo.” imperativa que suena más a petición, dígitos buscan los impropios, mano que apresa con cuidado y busca guiar hacia la pista. quiere un momento más entre los dos, porque es consciente de que no habrá ningún otro.
Puede percibir una vibra extraña por parte de la rubia, pero no logra atinar qué es lo que sucede con ella. Piensa en culpar al alcohol, no se imagina lo que en realidad pasa. No se imagina que ella sabe que noches atrás estuvo con Aurora, no se imagina que ella sabe la historia entre ellos. La observa, los zafiros no se despegan de su rostro y en en ella encuentra infinidad de cualidades que nunca ha mencionado en voz alta por el simple hecho de ser amigos; nunca traspasando barreras hasta la última vez que terminaron entre sábanas. ❝Vale❞ murmuro que se queda en el aire, permitiendo a la menor guiarlo hasta la pista de baile, trata de mantenerse concentrado y no hundirse en el mar de pensamientos confusos, pero le resulta complicado. La música inunda sus oídos, sus manos se posan en la cintura ajena y los zafiros buscan los esmeraldas. ❝¿Pasa algo?❞

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
brcnnie:
ha decidido ir sola, no escribirle a nadie e incluso, optó por ignorar tanto la existencia de vaughn como reagan. no quiere hablar con nadie de lo sucedido, sabe que si se queda en su hogar empeorará la situación, por lo que decide quedarse en la barra (lo peor que puede pasar es que se ponga ebria) en su diestra reposando un margarita. sus avellanados se arrastran hasta toparse con el ojiazul, provocando que frunza ligeramente el ceño para luego negar. ‘ lo sé.’ es normal para ella actuar de esa forma, en especial con ciertos efectos ardiendo en su sistema. da un sorbo a su bebida y observa de reojo al masculino. ‘ ¿puedes explicarme por qué siempre luces tan guapo? ’
Un atisbo de sonrisa es apenas perceptible en su semblante ante las palabras pronunciadas por la menor. Se apoya en la barra antes de pedir un whisky, para segundos más tarde corregir su pedido y hacerlo doble ( lo necesitará de aquél modo ). ❝Son los genes – hubiésemos hecho hermosos bebés❞ responde con seriedad, aunque aquello suponía ser una broma. Más que eso, es una forma de alertar el tema que está a punto de tocar. Toma aire, voltea a verla y permanece en silencio unos segundos. ❝Lo siento, debí haberlo conservado❞ suelta, no hace falta mencionarlo, se refiere al obsequio de navidad.
abigail bechara & cain wright - moodboard
“I may not always be there with you, but I will always be there for you.” ( @copxwright )
La observa a unos cuantos metros y siente que su estómago se revuelve. Ha tenido presentes los últimos sucesos entre ambos, y no sabe muy bien como actuar, pero no puede simplemente huir de la realidad. Se dirige hacia la barra ( que era su destino desde un inicio, y dio la casualidad de que ella se encontraba ahí ), casi puede recordar la última vez en Tucker’s y cómo todo se dio justamente de aquél modo. ❝El blanco siempre te ha quedado de maravilla❞ palabras que sustituyen un común saludo, intento de aparentar tranquilidad aunque cada músculo de su cuerpo se encuentre tenso. / @brcnnie
Las festividades han sido prácticamente un caos emocional para el policía, por lo que su cabeza se encuentra hecha un desastre y su concentración está débil; su cuerpo se topa con el contrario, y ya ni siquiera le sorprende cometer aquél error. ❝Lo siento —❞ las disculpas se cortan al visualizar la figura femenina que ya bien conoce, dejando sus labios entreabiertos, como si hubiese olvidado lo que decía. ❝Sam❞ pronuncia su nombre, como si aquello lo hiciese reaccionar, pero la incoherencia es notoria, así que se apresura a hablar una vez más, aclarándose la garganta en el proceso. ❝Lo lamento, no te vi -- lo cual es, totalmente absurdo. Te ves increíble❞ / @scmantha
cain wright asistiendo a la gala de año nuevo de derry.

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
bechcra:
Cómo en modo automático, la castaña sirvió dos tazas de chocolate caliente para ella y Caín, depositando una frente a su amigo, mientras se pone cómoda en el sillón. “Me habias dicho que querias esto, ¿verdad?“ ( @copxwright )
La sonrisa hace aparición en su rostro ante la vuelta de su acompañante, recibiendo la taza de chocolate. ❝Gracias, Abby❞ la observa unos segundos antes de acercar la taza a sus labios y así percibir el aroma y la temperatura. Perfecto. Un trago y el calor desciende por su garganta de manera agradable. ❝¿Qué tal esta todo con Emily?❞ pregunta, percatándose de la ausencia de la menor en ese instante.
imessage: cain wright.
Sam: si estuviésemos en una sitcom, ahora se escucharía un "oooow" de fondo
Sam: no estaba hablando específicamente de las flores, no seas idiota
Sam: las robaste de tu trabajo?
Cain: Puedes enviar un audio diciendo "oooow"
Cain: Jajaja, pensé.
Cain: Quizás. O quizás las compré especialmente para ti.
Cain: Apuesto a que fue tu parte favorita del regalo.
imessage: cain wright.
Sam: asumo que son dibujos míos, no creo que sea una buena movida si son de otra mujer..
Sam: me gustó, aunque la próxima vez deberías avisar, tuve suerte de no abrir el regalo frente a mi hermano
Cain: Asumes bien. Te lo dije, solo dibujo a la gente que quiero.
Cain: ¿Y qué a tu hermano no le gustan las flores?
Cain: Si te aviso se arruina la sorpresa.
Procura dejarlo frente a su puerta, opción más viable ante la incertidumbre de la situación; notable caligrafía que describe con simpleza en una personalizada tarjeta, que junto al presente, se encuentra dentro de una bolsa de papel madera: “Porque sí, escucho cuando la gente habla, recuerdo que dijiste que era tu grupo favorito… y no importa que peleemos, porque aún así me importas. Feliz Navidad, Cain.”

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
Deja la bolsa con temática navideña en la entrada del masculino, tocando una vez nada más el timbre antes de partir con rapidez. Dentro de la misma bolsa, se encuentra (además del regalo) una pequeña carta.
“ Siempre serás el hombre que no merezco, espero que lo recuerdes. Te mando los mejores deseos y que pases una feliz navidad, Cain."
imessage: cain wright.
Sam: nunca me habías dicho que dibujabas, eres bueno
Sam: o quizás simplemente tienes una buena musa, huh?
Cain: Nunca me preguntaste.
Cain: Ah, ¿tú? Jajajaja
Cain: Quizás...
Cain: ¿Te gustó?