Un ingrediente vital para cualquier rehabilitación es el apoyo familiar. Con esto, no me refiero a dar esto o pagar aquello, eso ayuda muchísimo si, pero me refiero al apoyo en sí de la familia y la gente que está alrededor.
Hace tiempo se instauró eso de que cuando una mujer se embaraza, es la pareja que dice estaMOS embarazados, porque aunque la mujer lleve el niño en el vientre, es también el padre el que está esperando su nacimiento, quien también se ve afectado por los estragos del embarazo (indirectamente). Es lo mismo cuando se da un accidente como este, si, el paciente es quien fue más afectado, pero la familia también tiene que aprender a lidiar con esta nueva realidad.
Independientemente del pronóstico, se debe aceptar total responsabilidad del ahora. Aceptar que la vida es diferente y no somos sólo nosotros los que tenemos que adaptarnos, la familia también debe adaptarse a las nuevas necesidades de la persona. Eso de que te ayudo porque es más fácil, más rápido, más cómodo no ayuda a nadie.
Hace tiempo hice un post con lo fácil que es acostumbrarse a la ayuda y como pedí a la gente que me ayuda que me ayude menos, no contemple el rol que ejerce la familia.
Me di cuenta que son cosas como que, me ha tomado mucho tiempo poder convencer a las personas que vienen a recogerme de mi casa que lo hagan desde el parqueadero, la verdad es que mi parqueadero no es muy amplio y es apretado salir. Pero es que ahí el piso es uniforme y me es más fácil y seguro para mi pararme; afuera aunque es mucho más fácil para el auto salir para mi es complicado pisar en la vereda y corren más riesgo mis tobillos de algún esguince. Entonces si, es difícil salir de mi parqueadero, pero es más difícil para mi pararme afuera. Por mucho tiempo me dijeron - solo esta vez, es que estamos de apuro. Yo misma estaba permitiendo que la comodidad del otro vaya por encima de mis necesidades. Y no fue hasta hace poco que dije NO! Si me subo a un auto es desde donde yo me sienta segura.
La familia debe entender que, si toma más tiempo, pues hay que hacerlo antes; que se requiere de más equipaje para ir de un lado a otro; que muchas veces no va a ser lindo, limpio y ordenado; que muchas veces lloramos y nos desesperamos y llamaremos la atención pero que no es un berrinche, la vida es difícil y nos duele. Créanme, nosotros también quisiéramos que sea diferente. Pero no lo es.
También me pasó hace algunos meses que, había quedado con mi hermana para salir a dar una vuelta, cuando se acercaba la hora que quedamos, fui al baño para que no me den ganas después. Recién había regresado del hospital pues las que me cuidaban aun no sabían moverme bien, llegó mi hermana y tocó la puerta, tocó el timbre y nadie salió ya que me estaban ayudando a salir del baño y ni modo que me dejen para salir. Como no hubo respuesta, mi hermana se fue y me tocó volver a esperar a que regrese. Y explicarle que, si me demoro, seguramente es por algo.
Dar apoyo no es pagar esto o financiar aquello, es aceptar que la vida no sólo cambió para nosotros sino también para quienes están alrededor. Es ayudar a aceptar el ahora, dejar saber al otro que no está solo en la lucha, que aunque si bien se espera el futuro lo acompañan a uno en el hasta mientras. Animar a seguir intentando, porque no hay día que uno no quiera botar la toalla.
Que fácil es, pagar a otro para que se ocupe del problema. De vez en cuando ir a ver cómo va todo. Es la solución más simple no?. Ya que no interviene en la vida de nadie. La verdad es que todo el mundo trabaja y tiene responsabilidades, entonces lo más sencillo es dejar que otro se ocupe. La vida no cambio sólo para una persona, cambio para la familia y todos aquellos alrededor. Eso es apoyo, dejar saber a alguien que lo que pase en su vida no afecta sólo a uno.

















