❄️🖤 Después de tanto tiempo sintiéndome bien, sintiéndome vivo, sintiéndome feliz... volvió la soledad.
Llegó con el frío del invierno a visitarme y a preguntarme cómo estaba. Lo curioso es que yo creía que ya no vivía conmigo. Pensé que se había ido para siempre.
Nos sentamos a charlar durante horas.
Le conté todo lo que había pasado en mi vida. Los viajes, los streams, las partidas interminables, las risas, los proyectos nuevos, incluso el libro que estoy escribiendo. Le hablé de todo aquello que me hizo sentir que estaba avanzando.
Pero ella me miró y me dijo:
—Ya es momento de que me quede un tiempo con vos. Necesito recordarte que seguís vivo... y que a veces todo esto parece un sueño.
Me enojé.
La insulté, la maldije y le respondí:
—No hice nada malo. Estoy bien. Hasta estoy escribiendo un libro.
Entonces me recordó algo que me golpeó tan fuerte que casi me deja en el suelo.
—Mirá a tu alrededor. ¿Quién está con vos en esta aventura?
Miré.
Y ella respondió por mí.
—Exacto. Nadie. Estás solo, como siempre estuviste. No tenés una novia. No tenés amigos que se queden. Solo conocidos.
Y ahí volvió.
El frío de la estación.
El frío de la semana.
El frío que vive dentro de la cabeza.
Volvió esa sensación horrible de que no estoy haciendo nada bien. Esa sensación de que, al final de todo, realmente estoy solo.
💔 ¿Por qué cuesta tanto ser feliz?
¿Por qué?
Quiero ser feliz. Lo necesito.
Ya ni siquiera recuerdo cuándo fue la última vez que me sentí completo.
Y supongo que por eso vuelvo acá, a Tumblr, a descargar todo lo que pasa por mi cabeza. Porque la soledad es un animal difícil de domar. Porque pensé que había salido del pozo y, sin embargo, acá estoy otra vez intentando encontrar la salida.
🌙 Noches de silencio.
🎵 Música sonando de fondo.
🚬 Cigarrillos consumiéndose lentamente.
🖤 Pensamientos que pesan más de lo que deberían.
Odio esta sensación.
Odio preguntarme una y otra vez por qué no puedo tener a alguien a mi lado. Alguien que me acompañe. Alguien que decida quedarse.
Tal vez mañana vuelva a pelear con la soledad.
Pero esta noche... esta noche ganó ella.











