Eso es una mentira porque no lo soy, y lo sabes más que nadie —Trató de decir entre los besos mientras reía y podía soltar pequeñas risitas tal cual niño pequeño—. ¿Cuando será el día que dejes de sonrojarme? —susurró al sentir como sus mejillas se tornaban completamente rojas—. Sabes que yo me muero sin ti, literalmente. Ni me gustaría pensarlo —Negó con su cabeza desviando su mirada, tratando de olvidar lo que había dicho. Armonizaba las palabras que salían de su boca sabiendo que eran solo para la persona que estaba frente él, solo para ella y para nadie más. Lo podía entender a través de su mirada, la forma en que nunca había mirado jamás a alguien; como si fueran solo ellos, solo ellos sin nadie más, disfrutando de cada uno. Sonrió ante la acción de su novia, porquenunca se había sentido de la manera en que lo hacía ahora. Sentía que porfin, finalmente, podía expresarlo de alguna forma, de hacérselo saber cuan importante es para él. Cómo está completamente enamorado de la persona más increíble que pudo haber conocido dentro de aquel lugar—. ¿Podremos beber cerveza a esos años? Estaremos como pasas, pero no se te quitará el encanto, no para mi, jamás será así… aunque hagas pipí en una pelela y uses pañales, seguirás siendo igual de hermosa y te seguiré invitando todo los días a ser parte de mi mundo. —No pudo evitar que se armara en su rostro ante lo escuchado. Sin abrir sus ojos, murmuró al igual—. Existes…y eso me hace feliz. —Musitó y se apegó hacia ella dejando pequeños besos en su cuello, comenzando a bajar lentamente—.
Eres lo más perfecto que tengo en mi vida --susurró mientras besaba sus labios rápidamente--. El treinta de febrero, amor --sonrió tiernamente al ver las mejillas de su novio tornarse rojas--. Entonces no lo pienses, piensa que seremos forever young los dos y que por mi parte, no pienso terminar contigo jamás. Jamás. Jamás --Le dijo esto último entre besos. Escuchaba atenta todas y cada una de las palabras que salían armoniosamente de la boca de su novio. Nunca había podido estar más feliz que en ese momento, solo ellos dos. Nadie más que pudiera arruinar aquel momento, la lágrimas no dejaban de salir de sus ojos, ¿cómo una persona tan increíble podía estar con ella? Era una pregunta que no podía solventar en su cabeza, así solo se dedicó a disfrutar el momento. Disfrutar a su novio y todas las cosas que amaba de él, desde sus ojos azules hasta el recuerdo de aquel diente torcido que le traía una dosis de ternura inmensa--. Seremos unos carefree mofos, amor. ¿Aunque sea una pasita? --hizo puchero--. Aunque seas un viejito cascarrabias, y te hagas pipí en tus pañales. Seguiré recorriendo el mundo a tu lado, cantando al compás de tu guitarra --soltó una pequeña sonrisa al escuchar lo que le dijo el chico--. ¿Te conté que alguna vez de hecho pensé que no tendría novio jamás en la vida? No pensé que encontraría una persona tan... especial como yo. Y apareciste, gracias. --mordió su labio, cerrando sus ojos mientras sentía como el rubio empezaba a besarla--.












