𝓻𝓸𝓼𝓼𝓲𝓮
— Aunque, también que nos suene tan mal, no podría ser la única perspectiva, podría gustarle a alguien, no todos lo pueden tomar tan mal… ¿cierto? — Tuvo un pobre intento de arreglar las preocupaciones que el ojiazul había comenzado a plantar en su cabecita. Brazos cruzados sobre su pecho al mismo tiempo que mordisqueaba como gesto nervioso su carmesí inferior. — ¿Burlarme? — Repitió, incrédula, tomándose unos segundos para repasar cada palabra que habían intercambiado en ese pequeño encuentro, intentando descifrar, ¿qué había podido malinterpretarse de esa manera?, pero finalmente decidiéndose a desocupar el lugar sobre la mesa y dar un par de pasitos hasta quedar frente al chico. — No me estas entendiendo, no quise ofenderte, mucho menos burlarme, lamento si se escucho así. — Se disculpo inmediatamente, sus orbes inspeccionando al contrario en busca de otra cosa fuera de lugar. — ¿Estas bien? ¿quieres que vayamos a dar una pequeña caminata? —
Se encogió de hombros — Las personas son raras — murmuró, frunciendo ligeramente el ceño — Y muchas tienen gustos raros, no hay que seguir metiéndonos en eso — arrugó suavemente la nariz al pronunciar aquellas palabras, y no pudo entrecerrar un poco los ojos al verla tomar aquella posición, frunció el entrecejo y movió al cabeza — No... — susurró en tono extrañado, mientras movía la cabeza, mostrando después una corta sonrisa — En realidad — titubeó un poco, rascando su cabeza — Quiero decir, creo que la que no me entendió fuiste tú, sólo bromeaba... — porque era esa clase de persona, con ese sentido del humor en el que era más fácil burlarse de sus inseguridades o preocupaciones que tomárselas en serio, de alguna forma sentía que le quitaba un poco más el peso de esa forma — Sólo no soy bueno haciéndolo — se encogió de hombros — Pero estoy bien, no te preocupes ¿Tú necesitas una caminata?







