Tal vez me encuentres si husmeas en lo cotidiano, en el rincón donde se guardan los otoños, lejos de las turbulencias y de los afectos vanos, tal vez si tienes suerte, o yo la tengo, o nos tenemos... quedes flechado con el azul de mis ojeras, con mi cabello despeinado o el pálido de mis labios,
tal vez no te asusten mis manías, ni mis poemas, ni mis libros... ni los manicomios que he pisado.
Tal vez choquemos las miradas a la orilla de un lago, alimentando ardillas o en un pueblito mágico. O tal vez tú traigas la magia; la vida, el amor y yo la poesía... tal vez nos encontremos sin estarnos buscando.
— Zail In Verso






















