El sueño de tenerte…
Dios, como querÃa que fueras tú, sé que se supone que todo pasa por algo
¿Pero por qué tenÃa que perderte?
No querÃa tener que aprender de ti, no debà de haber sangrado con tus cortadas, porque tú, tú se supone que no me lastimarÃas.
Cuando digo que amarte me duele, no me refiero a un vacÃo que se llena con tierra y cenizas, cuándo digo que me duele, es porque me arde el alma, porque si pudiera hablar, solo sabrÃa llorar, ya que no solo faltas tú.
Falta la parte de mi que se fue atrás de ti cuando te marchaste, y si no regresa para el atardecer; la tendré que dar por perdida.
Nunca te voy a poder odiar.
Y muy al fondo nunca voy a intentarlo, ¿por qué te amo tanto? Y ¿en que momento te empecé a necesitar?, porque mi nombre dicho por alguien más, ya no me gusta.
Estuvimos unidos por el sueño, un sueño sobre el que creÃamos que tenÃamos control…Tengo una fecha tatuada en mis párpados, y cada vez que me atrevo a cerrar los ojos, regreso al dÃa en el que te conocÃ.
En el que no tenÃa que ser nadie para que me amarás y aún no tenÃa que rogarte entre dientes con el fin de que me vieras tan solo por un segundo, de la misma manera en la que me viste cuando me convenciste de que podÃas quedarte.
No hay nada más contagioso que una idea, ¿y sabes iv? Tu me hiciste creer que yo era difÃcil de amar.









