En este espacio se recogen las reflexiones sobre lo aprendido en los bloques 1.A. y 1.B. del curso virtual Flipped Classroom. A continuación, mostramos las reflexiones sobre esta primera toma de contacto con el curso y con la metodología Flipped Classroom.
¿Qué idea previa tenía antes de empezar el curso sobre Flipped Classroom?
Inicialmente quizá fui un poco inconsciente y atrevida y me lancé a hacer un curso del que tenía muy pocos conocimientos previos. Me llamó la atención su título. sobre todos los demás cursos que se ofertaban. Estoy en un momento profesional en el que necesito hacer algo diferente, innovar en mi práctica diaria en las aulas y alejarme del tracidional metodo de clase magistral y libro de texto (del que tan poco me gustaba, ironías de la vida, cuando era estudiante). Este curso fue la oportunidad ideal para dejarme de excusas y salir de la “zona de confort ” dónde tengo todo bajo control, y evito los problemas técnicos de última hora o los imprevistos que el uso de la tecnología pueda conllevar.
Sé que me va a costar el doble o el triple esfuerzo que al resto de compañeros que sí que estén más habituados a incorporar las nuevas tecnologías en el aula. Todo es nuevo para mi (archivos sonoros, crear un blog, padlet, etc) y sé que el esfuerzo será enorme porque tengo que actualizarme. Pero déjemos ya de lamentaciones y póngamos manos a la obra porque creo que ya ha llegado la hora del cambio , de innovar y hacer uso de todas las posiblidades que la tecnología pone a nuestro alcance. Como bien resume esta imagen y cita, a partir de ahora está va a ser frase inspiradora para seguir adelante.
Flipped classroom se refiere a un método de trabajo en que la clase es inversa o “al revés”, es decir, se da la vuelta a la clase y esto re refleja en que lo que tradicionalmente se haciás como deberes para casa, ahora en el flipped classroom se va a hacer en la clase y lo que tradicionalmente se explicaba en las clases, de forma magistral, el alumno lo va a recibir fuera del aula. Escuchando podcasts, visionando videos o leyendo infografías el alumno recibe la información a aparender, a la vex que van tomando notas de las información que le es transmitida por medios virtuales. Está práctica implica que se invierta el uso que se hace del tiempo en el aula y fuera de ella. Lo que conlleva numerosas ventajas:
En primer lugar, al recibir la información en casa el alumno puede seguir su propio ritmo de aprendizaje y ver el material las veces que necesite.
En segundo lugar aumenta la autonomía del alumno, consolida y fortalece el aprendizaje de los alumnos, al reutilizar y aplicar la información antes vista en casa.
En tercer lugar, usamos el tiempo de clase para desarrollar habilidades en lugar de simplemente transmitir contenidos, los alumnos trabajan en grupos, hacen trabajo colaborativo y pueden trabajar a ritmos diferentes.
Además, el profesor es mucho más útil al ayudar a los alumnos a resolver dificultades de forma personalizada personalizada que cuando gasta su tiempo de interacción presencial en la mera transmisión de información a los alumnos, lo que, en ocasiones, resulta tedioso para los alumnos.
En definitiva, el modelo Flipped Classroom proporciona más oportunidades de aprender al disponer de más tiempo de actividad supervisada por el profesor, lo que, posteriormente, se traducirá en mejores resultados académicos y reducción del número de suspensos.
¿Qué es lo que me ha sosprendido o tengo ganas de aprender?
Para finalizar este diario de aprendizaje personal, me gustaría mencionar aquellos aspectos que más me han sorprendido de este bloque de contenidos del curso. En concreto, a parte de parender en que consiste una flipped classroom y sus ventajas, me ha llamado poderosamente la atención los resultados reflejados en dos estudios:
En primer lugar el Estudio de Kelly Walsh en el Colegio de Westchester muestra unas gráficas donde se puede observar que tras llevar a cabo el modelo de Flipped Classroom en las aulas las tasas de abandono escolar y de suspensos dismunuyeron considerablemente. Además, un 94% de los estudiantes respondieron que les gustaba ese enfoque de aprendizaje y un 72% de alumnos indicaron que les había ayudado a aprender mejor los contenidos.
En segundo lugar, resulta especialmente motivador y alentador los resultados recogidos en el Estudio de Bryan Goodwin y Kirsten Miller en una encuesta dirigida a 450 maestros que utilizaron este modelo. Sorprendente gratamente comprobar que un 80% de los alumnos mejoraran sus actitud hacia los estudios, que el 67% de los maestros encuentados constatara el aumento de las puntuaciones en las pruebas y que el 99% quisieran volver a utilizar este modelo al año siguiente.
Ante estos resultados tan alentadores uno siente el impulso de ponerlo en práctica de manera inmediata, sobre todo cuando, como docente, nos quejamos de la falta de interés y esfuerzo de nuestros alumnos y de los malos resultados académicos. Realmente quisiera comprobar de primera mano si yo también puedo lograr tan buenos datos con mis alumnos.
Por este motivo, me ha parecido de gran ayuda la sección de anticipándose a los problemas que invertir una clase puede acarrear. (”Cinco cosas que me hubiera gustado saber cuando empecé a darle la vuelta a las clases”
En ocasiones, este impulso de querer probar algo nuevo, nos lleva a precipitarnos y al final esa propia precipitación e impulsividad acaba en un sentimiento de frustación y fracaso cuando las cosas en nuestra práctica diaria en el aula no resultan como nos lo habíamos imaginado o planteado.