Una Realidad o Una Historia de Terror
Rincón Ramírez Laura Alejandra
Rosas Portilla Candelaria Rosail
¿Y si nos ponemos a pensar en la migración por un momento? Este fenómeno social es tan común, que se ha normalizado en la vida cotidiana de las personas, sin embargo, es importante identificar los factores que lo provocan así como también sus objetivos. Siendo así consideramos que para empezar, el enfoque a utilizar es desde una perspectiva que involucra las ciudades globales, la desigualdad y la exclusión así como también la gobernanza global; ¿De qué forma se relacionan? ¿Por qué esos conceptos y no otros? ¿Cómo se involucra la migración en esto?
Las respuestas a esas y más preguntas se encontrarán en las siguientes líneas, no obstante, se debe remarcar un hecho fundamental en relación a esto. Al vivir en un complejo sistema social, donde existen sistemas dentro de otros sistemas, pareciera que los temas son independientes uno de otro, cuando la realidad no es así, todos y todo se conectan, de abajo hacia arriba, de un lado a otro. Es por ello que la finalidad del presente ensayo es analizar cómo la migración se verá interconectada a los conceptos previamente mencionados, mismos que serán explicados con la intención de evitar confusiones en el momento del análisis, para que al final, las sugerencias respecto a qué hacer con esta problemática - que ya ha sido colocada en la agenda internacional- desde una visión social, que involucra la complejidad.
Dada la dinámica internacional actual, vemos que confluyen día a día una serie de fenómenos y procesos que compartimos a nivel mundial y que hacen a su vez visible ciertas características o hechos que pasan en la sociedad, esta es una de las repercusiones de la denominada globalización, la cual ha permitido entre ellos, la introducción de algunos conceptos a debate como la desigualdad y exclusión, la pobreza, ciudades globales, gobernanza global y por supuesto, la migración.
La desigualdad hace referencia a un fenómeno socioeconómico producido por el capitalismo, el cual plantea diferentes oportunidades para la población, suceso que puede verse reflejado en el sector laboral, económico o incluso respecto al género; no obstante, en contraste, la exclusión como fenómeno cultural y social, implica una distinción mediante narrativas de prohibición o rechazo a un cierto grupo de personas, ejemplo de ello el racismo o el sexismo (Santos, 2005).
Asimismo, para el mejor desarrollo de las siguientes líneas, hemos retomado el concepto de pobreza, que si bien es uno de los términos más difíciles de medir en la actualidad y está en constante debate, presupone la condición de no contar con lo necesario para poseer una calidad de vida digna que permita la satisfacción de necesidades básicas.
También es importante resaltar a las ciudades globales como aquellas que permiten articular diversos procesos transfronterizos y tendencias, centralizando también el poder económico (Saskia, 2007), es decir, son los núcleos o centros entre los estados de un País que poseen una gran interconexión, ejemplo de ello la Ciudad de México.
Otro punto clave a retomar es la gobernanza global, de seguro hemos escuchado éste término infinidad de veces, no obstante éste es entendido como la búsqueda de replantear la forma en que los gobiernos de todo el mundo toman decisiones para contribuir a la gestión de problemas globales (David, 2008), es decir, que afectan a nivel internacional tales como el medio ambiente, para poder así, garantizar el bien de la sociedad en general.
Dando paso a nuestro tema, una de las imágenes que causó conmoción al mundo en el año 2015, fue la del niño sirio Alan Kurdi, encontrado ahogado a orillas de la costa de Turquía, imagen que hizo visible la crisis humanitaria que vivimos hoy en día y como principal trasfondo de la migración, es decir, la globalización no sólo permite el mayor flujo de información sino también de personas, haciendo que los países que antes eran considerados -de origen- sean ahora también -países de destino- o -de tránsito- de la migración.
Si bien, según datos del año 2019, había 258 millones de migrantes en el mundo en 2017 frente a los 244 millones del 2015 (ONU, 2019), vemos efectivamente la magnitud de este fenómeno que si bien, consideramos que no es relativamente nuevo, no sólo ha crecido por las brechas económicas entre los Estados sino también por la destrucción de infraestructura o servicios básicos por conflictos armados.
Respecto a ello, en la actualidad contamos con diversidad de organismos que tratan de hacer frente al problema, ejemplo de ello la Organización Internacional para Migraciones (OIM), no obstante los ataques terroristas a Estados Unidos en el año 2001, marcaron una nueva era para las políticas migratorias globales que han dado paso a una visión de seguridad transnacional.
La migración entonces, es entendida como un fenómeno natural que responde a las necesidades básicas de los individuos para la búsqueda de obtener una mejor calidad de vida y mayor cantidad de oportunidades, permitiendo hacer una clasificación entre emigración como el acto de salir de un Estado con el propósito de asentarse en otro, e inmigración haciendo énfasis en el llegar a un país extranjero para radicar en él.
Si bien, según una nota de BBC (BBC, 2018), 10 países en el mundo albergan a poco más del 50% de los inmigrantes en el mundo, consideramos puede deducirse que éste fenómeno también implica un gran reto para la infraestructura y los servicios básicos que puede ofrecer una nación, que ante la llegada de altas concentraciones de personas, pueden padecer problemas internos relacionados a un excedente de personas para los servicios y bienes que pueden otorgar. Asimismo, conlleva a la apertura de la diversidad cultural y una mayor tolerancia de parte de la sociedad receptora puesto que muchas veces éste proceso suele relacionarse con severos problemas como el tráfico de personas, violencia o como se mencionó en líneas anteriores, el terrorismo.
Por la misma descripción del fenómeno de la migración que de una manera sencilla de explicar podemos expresarnos a ello como el movimiento de personas de un lugar a otro, es por ello que permea y es visto como un hecho a nivel mundial, actualmente hasta podemos decir que es una problemática que le compete a toda la sociedad internacional dado que es un fenómeno interconectado a diversos factores.
Es complejo dar todos los motivos que causan los movimientos; dado que con el paso del tiempo varían y aumentan según el contexto que es determinado por el momento, el lugar, las razones que van desde conflictos armados, hasta hambrunas y pobreza, como ya se había mencionado, por tal razón es que nos centramos en este último tema que está estrechamente relacionado con el factor económico y por lo mismo con el de la globalización.
El movimiento de personas siempre ha existido, pero se agudizan a finales del siglo XX y ha crecido a lo largo del siglo XXI por la necesidad de ir de una zona rural a una urbana buscando un trabajo que les permita sobrevivir; no obstante, a lo que se le denomina zona urbana actualmente es llamado como ciudad global y es aquí en donde las personas emigran para tener mayores oportunidades.
Las ciudades globales parecerían ser el paraíso para tener una mejor calidad de vida, ya que son espacios donde se concentra la producción, la industrial, prácticamente son centros donde se maneja la economía mundial y para ello no es necesario estar en países hegemónicos o de primer mundo, si bien, algunas ciudades sí se encuentran en Estados desarrollados, otras se encuentran en Estados en vía de desarrollo.
Es decir, la personas buscan llegar a las ciudades globales; ejemplos de ellas son: “las más poderosa de estas nuevas geografías de la centralidad a escala global es la que vincula a los principales centros comerciales y financieros del mundo: Nueva York, Londres, Tokio, París, Frankfurt, Zurich, Amsterdam, Los Ángeles, Sidney y Hong Kong, entre otros. Sin embargo, en la actualidad dicha geografía también incluye otras ciudades, como Shanghai, Bangkok, Taipei, San Pablo y México” (Saskia, 2007: 15)
Pero si bien es cierto que pueden verse estas ciudades como un paraíso, también es importante destacar que solamente es para las mismas grandes corporaciones y grandes empresarios, ya que no podemos cerrar los ojos ante la problemática de la desigualdad que se presenta en las mismas; como mejor lo diría Saskia, hay una “sobrevaloración del capital empresarial y la subvaloración de los trabajadores (encontrándose) en situación de desventaja” (2007).
Además, no sólo se encuentran en desventaja, sino que hay una exclusión hacia las mujeres, inmigrantes y personas de color, en su mayoría, para que puedan integrarse al sector laboral y cuando lo hacen son trabajadores desfavorecidos.
Por ejemplo, hay una variedad en las industrias y es más fácil que sean contratados por la necesidad de mayor mano de obra para una producción rápida, eficiente y barata; sin embargo, también son de los trabajos peor remunerados y son actividades bastante desgastantes por el tipo de tareas que se les encarga, impidiendo a su vez que se puedan desarrollar en otro lugar o que puedan progresar.
La brecha entre trabajos bien remunerados y con posibilidad de crecimiento es enorme comparado con el aumento de demanda de empleos mal remunerados y que son aceptados por la necesidad de sobrevivir, a ello se le denomina una nueva forma de pobreza, dado que el desempleo disminuye con el aumento de mano de obra, pero crecen los empleos que lo único que en realidad ofrecen son pésimas condiciones laborales y mínima protección a los trabajadores.
Es aquí cuando se presenta una problemática a nivel internacional, que ya existía desde hace tiempo y que por ello crearon mecanismos para mitigar el impacto con la cooperación entre Estados y organismos como Organización Internacional para Migraciones, Organización de las Naciones Unida, entre otros actores.
Dichos mecanismos tienen la finalidad de regular la crisis humanitaria que conlleva un desplazamiento de un lugar a otro; sin embargo, haciendo una retrospectiva, nos damos cuenta que estamos ante una crisis de gobernanza internacional puesto que los mecanismos implementados no han dado soluciones efectivas, debido a interés particulares de quienes concentran el poder económico, político, tecnológico y hasta cultural.
No obstante, aún es posible mejorar la situación que incrementa día con día y para ello es necesario un cambio a la gobernanza global a partir de acciones efectivas logradas con solidaridad y democracia; es decir, con la cooperación de todos los actores internacionales con miras a una mayor justicia o en otras palabras, para el bien común.
Ahora bien, retomando todo lo anteriormente señalado, existen puntos específicos que merecen la pena volver a señalar. Primeramente y de manera fundamental está la cuestión de la migración como fenómeno mundial, siendo tema de relevancia en la agenda internacional que involucra tanto a los Estados como a las Organizaciones Internacionales. Esto se debe hasta cierto punto por el auge de los Derechos Humanos dentro y fuera de las naciones, siendo así una de las principales causas de la recolocación de temas como la migración, la salud, la integridad física, la violencia, etc., en los lugares más altos de la lista de la ya mencionada agenda.
No obstante, es muy cierto que no hay un avance real, hasta ahora lo que se ha hecho es referente a la exposición de la problemática, siendo un paso importante el visibilizarla, la cuestión aquí es que no se da el siguiente paso principalmente por los choques de intereses entre respetar los derechos humanos y el de obtener mayor beneficio – capitalmente hablando-, y ¿cómo se relaciona con la migración? Para esto debemos recordar que las ciudades globales al ser centros de concentración económica, son vistas como sinónimos de una mejor calidad de vida por las aparentes oportunidades que suelen proveer, sin embargo, los migrantes son colocados en la posición de una alta desigualdad, misma que es generada por diversos factores, siendo la exclusión uno de ellos.
Esta situación, esta forma de vivir dentro de las ciudades es llamada una “nueva forma de pobreza”, donde se caracterizan los trabajos por tener un pésimo salario, malas condiciones laborales, abusos, sin prestaciones u obligaciones legales, entre otros más, siendo una ironía, al existir tantas personas que venden su fuerza laboral por una retribución que pasa por lo mediocre. Es aquí cuando las empresas –que dominan las ciudades globales- aprovechan a situación y mantienen estos estándares, sin dejar alguna opción para cambiar esta forma de vida.
Es así como todo se interrelaciona, no importa la forma en que se quiera analizar y desarrollar la problemática de la migración, no es posible querer verlo de manera cuadra y rígida, siguiendo lineamientos previamente establecidos, se necesita reconocer la complejidad de la propia estructura en la que se está desarrollando, así como también del propio fenómeno. No solo se debe quedar en el discurso todas estas buenas intenciones que se tienen entre las Organizaciones No Gubernamentales y los Estados, es imperativo llevarlo a la práctica, a los hechos, a los gobiernos y a la sociedad internacional, después de todo, lo que debe primar es el bienestar de los individuos sin exclusión de ninguno, el respeto a sus derechos, independientemente de nacionalidad, procedencia o cultura, pero… ¿Cómo hacerlo sí quienes tienen el control y poder, son los mismos que mantienen el status quo?
La solución no se encuentra ni encontrará en estas empresas, la solución será de la sociedad y para la sociedad con la verdadera cooperación de todos los actores. Solo así se pueden tomar en cuenta los factores más influyentes de la problemática, resultando en que las políticas públicas nacionales e internacionales sean en beneficio de los migrantes y no del sistema económico actual, que reproduce estas condiciones de manera cíclica. Sería un punto y aparte dentro del tema de la migración.
Por último, nos gustaría finalizar con una pequeña reflexión; ya que con el paso del tiempo la migración aumentó hacia las ciudades globales debido a la globalización, y con ello la desigualdad y la exclusión que se da a esta minoría en dichas ciudades, esto es un problema mundial y por ello en la gobernanza global porque debemos dejar los intereses particulares a un lado para progresar hacia una cooperación, principalmente entre organismos internacionales y todos los Estados para resolver la crisis humanitaria a partir de acciones eficientes con mira al bien común.
· BBC. (2017).Estos son los 10 países del mundo con más inmigrantes. Recuperado de: https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-3905946
Held, David (2008). Redefinir la Gobernabilidad Global: ¡Apocalipsis Cercano o Reforma!, Análisis Político, 62, Bogotá.
· Organización de las Naciones Unidas. (2019). Migración. Estados Unidos: Naciones Unidas Paz, Dignidad e Igualdad en un Planeta Sano. Recuperado de: https://www.un.org/es/sections/issues-depth/migration/index.html
· Santos, B. D. S. (2005). El Milenio Huérfano: ensayos para una nueva cultura política, Ed. Trotta, pp 195-233.
· Sassen, Saskia (2007). Una Sociología de la Globalización (Resumen), Dossier: Poder y Sociedad Global, Análisis Político, 61, Bogotá.