Recuerdo ese día, todos estaban preocupados por mi y yo me sentía más débil qué nunca.
Tras varios desmayos continuos me encontraba en esta situación, sentada en las frías sillas metálicas de la sala de espera en el consultorio de mi doctor.
No espere mucho, fueron minutos pero para mi parecieron horas hundida en mis pensamientos, me sentía culpable porque no me gusta preocupar a los demás.
Sentada, esperando mi turno, vi cómo una pareja salía de consulta con una emoción presente en sus rostros, habían ido por chequeo del embarazo de la mujer, ella se veía feliz mientras tocaba su vientre esperando a la pequeña vida que cargaba dentro de sí.
Después, salió otra mujer con un pequeño bebé en brazos, lo cuidaba tanto y se notaba en su mirada que ese pequeño ser era lo más importante para ella, ni ella ni ninguna madre quisiera ver a su hijo sufriendo.
Entonces mire a mi costado, estaban mis padres esperando igual que yo con una constante preocupación.
"¿Por qué hago esto?" "¿De verdad esto me hará feliz?" "¿Es realmente necesario?" "Debo dejarlo, me estoy perjudicando" "Al final no importa, me veo bien y debo priorizar mi salud" pensé.
Por un momento todo ese tipo de pensamientos resignados me invadieron, quería parar con esto, quería curarme y ser feliz conmigo misma tal y como soy. Me decidí, no volvería a hacerme pasar hambre o castigarme por lo mismo.
Ya era mi turno, antes de pasar con el doctor tenía que ir con la recepcionista a tomar mis medidas y peso
Es algo a lo que temo mucho pero la báscula marcó un peso normal para mi edad y estatura, no me culpe mucho por eso, al final estaba bien, no? Eso creí, hasta que la recepcionista abrió su boca.
"Ja, parece que te alimentan bien"
Y mi realidad me golpeó como un balde de agua fría.
Debo agradecerle, en parte, pues me hizo darme cuenta de las estupideces que estaba pensado, ¿Cómo pensaba en dejar todo esto cuando ni siquiera había conseguido mi objetivo? Si no estaba en infrapeso entonces estaba bien, nada preocupante.
El doctor dijo que estaba a un paso de la anemia, aunque ese diagnóstico después de aquellas palabras no me importo en lo absoluto.
Digamos que salí más motivada que nunca, no dejaría que volvieran a decir algo así de mi 𖦹