Hay una silla vacΓa, que nadie mΓ‘s nota.
Pero cada vez que la miro, recuerdo a quien ya no estΓ‘.
Las conversaciones terminaron, pero el silencio se quedΓ³.
Y los recuerdos siguen llegando, aunque el tiempo avanzΓ³.
Es extraΓ±o cΓ³mo una ausencia, puede llenar toda una habitaciΓ³n.
Porque algunas personas se van, pero nunca dejan el corazΓ³n.







