En cuanto al B-learning o entornos híbridos, Maggio, M. (2018) propone orquestar prácticas inmersivas que desplieguen otras formas de narrar, que sean no lineales y que tampoco sean secuenciales, incluyendo planos o recorridos alternativos que pueden ser elegidos por los estudiantes y que no necesariamente tengan lugar en el mismo espacio, demandando lo que la autora denomina "ensamble", una metáfora que alude al ensamble musical para graficar la importancia de pensar instancias articuladas en donde los componentes virtuales y presenciales se entraman en perfecta armonía. Recomienda partir de preguntas complejas, proyectos o problemas reales, que no tengan una única respuesta o solución posible, y donde los estudiantes trabajen colaborativamente y se propicie la inteligencia colectiva.












