Cuando la sensación más relevante es cansancio, hastío o ganas de huir, trato de comprenderme y simplemente entender que necesito parar a veces, programar descansos o improvisarlos (físicos y mentales):
- Hago una siesta a mitad de jornada
- Ocasionalmente cancelo compromisos de trabajo y los reprogramo con la mayor anticipación posible para darme espacios para mi misma.
- A veces simplemente sentarme en el césped, a contemplar el atardecer, dejando que esa preciosa luz me llene mientras la madre tierra me carga de su energía positiva, lo que se conoce como grounding, que no es más que un intercambio de mi energía con la de la tierra, generando un balance muy positivo en mi ser.
- Reunirme con amigos y pasar horas riendo… una manera de recargarme por largo rato, he aprendido a entender quienes me llenan, y quienes me drenan, ahora soy más selectiva y estoy lista para llenar a quienes también me necesiten.
- Viajar, no importa si es un viaje largo en avión, o simplemente un viaje corto en mi coche donde pueda ver el paisaje, y cantar a todo pulmón con mi música
Si aún después de programar descansos, la tristeza se siente día tras día quedándose más de lo usual, he entendido que necesito ponerme en movimiento:
- Salir a dar una caminata enérgica mientras le digo a mi cuerpo: "Vamos! Lo necesitas"
- Poner mi música favorita y bailar como si estuviera en una fiesta donde se celebra la vida
O simplemente, creo mis espacios y permitir que el llanto haga su trabajo._ He compartido ampliamente en otra publicación lo que el llanto ha sido para mi, pero agregaré que nada sustituye el efecto que tiene de vaciado y nuevas perspectivas.
¿Crees que también son parte de tus recursos? ¿Cuáles te funcionan mejor a ti?