Instrucciones para mentir.
Para mentir hay que ser una puta bala. No se trata de recordar cada detalle para que no te cachen en la mentira, se trata de olvidar, olvidar hasta el punto en que tú mismo dudes de los hechos y por supuesto no alardear. Los callados son los mejores, los que no dicen nada, los que se guardan de manera muy intima cada palabra, tienen la capacidad de ver sus propios recuerdos de manera difusa, como si todo hubiera pasado entre drogas y excesos.
No dices cómo, cuando, ni dónde. No dices nada, te abres un poco, pero solo un poco, que si alguien entra no pueda distinguir entre lo que es verdad y fantasía. Habla de emociones, pero nunca de hechos.
Mentir va ligado a vivir el presente, a no hacerse de recuerdos, recuerdos que pueden lastimar a otros, mentir se trata de no hacerse el interesante, de drenar tu vida. Olvidar si llegaste o te fuiste, olvídarte de los días, haz que todo en tu cabeza sea un sueño. Llenate de historias falsas, entre todas ellas será difícil distinguir la verdad. Mientras caminas, imagina que entraste a ese lugar, y a otros veinte, inventa personas en tu cabeza, pero deja algunos personajes reales, piérdete en tus historias.
Mentir es una perdida de tiempo, una total estupidez. Nuestra memoria es una mierda y solemos delatarnos en los detalles más insignificantes, por eso olvida todo, si no lo recuerdas no va a dolerle a nadie.
Olvida que viste eso, olvida esa historia, olvida.