A estas alturas quizás ya sepas que me resulta quinientas veces más fácil querer a otros que a mí misma, asimismo, tal vez hayas notado que mi cabeza vuela en un millón de direcciones muy fácilmente. Se me hace muy sencillo encandilarme en las cosas bellas de la vida. Soy una ambivalencia que raya en insana bipolaridad. A veces no siento que tengo la valentía para el camino que he elegido.
Lo digo muy seguido, pero agradezco a cualquier hado que haya que agradecer que coincidamos en este mundo, pero sobre todo en esta lucha. No sabía que podía sentir tantas cosas al mismo tiempo, no sabía que podía sentir a la belleza. Esa belleza tan tuya, tan física y corpórea, pero a la vez tan valiente, tan calculadora y tan luchadora.
El mundo a mi alrededor se cae a pedazos y para mí nunca ha sido tan fácil desear no tener la cabeza en la tierra, veo puentes y deshecho ideas. Sé que la vida me ha puesto pruebas y las he superado, pero quisiera saberme más valiente y centrada. No quiero amarte desde mi vulnerabilidad, ni depender de ti para sobrevivir. Y, aunque, resolvimos que lo mejor era que no estemos juntos me aferro necia a la vida y a las ganas de vivirla que emanas. SI fuese una persona más valiente, podría alejarme de ti cada fin de semana por el bien de ambos, pero el simple hecho de saber que existes, y en tu existencia, tan compleja y solemne, una partecita comparte mis momentos; me ha ayudado a seguir.
Siento que estoy en un momento muy bajo, aunque bien orquestado, y desearía que otra yo mejor parada y más resuelta sea la que escriba esto. Antes de acabar, y por repetitivo y obvio que sea, quiero declarar que me devano la cabeza preguntándome cómo puede ser compatible nuestro crecimiento individual y todo este frenético amor tan nuevo que siento por vos, y que honestamente, no quiero dejar de sentir.
No puedo prometerte que voy a cambiar, ni que voy a crecer, o que voy a racionalizar todo este maremoto que llevo aquí dentro; a pesar de que es mi intención, espero que los hechos lo demuestren. Quisiera que me dejes quererte de esta manera tan mía, tan loca (desdesperada, desordenada, ineficaz), por un rato más. Espero que todo lo que yo busco representar en tu vida no se interponga con los momentos y los procesos que debes vivir, y si no; espero armarme de lo que sea que deba armarse una para desengañarse y pararse duro para al fin soltarte.
Te quiero, un mundo.
A lo mejor a veces no se note, pero quiero más que nada la fuerza y la vida para poder luchar hasta las últimas consecuencias.
Gracias, una vez más, por sostenerme. Espero tenerte mucho tiempo más y ser también alguien quien pueda aligerar tus cargas y pararse junto a tí.