PAPÁ,
Creo que nunca me animé a escribirte algo.. porque, en el fondo, todavía me cuesta creer que ya no estás. Sigo evadiendo esa idea, como si todo hubiera sido una confusión… Como si simplemente te hubieras ido de viaje. Un viaje sin regreso, del que solo volveré a encontrarte cuando ya no esté en este mundo.
A veces me convenzo de que sigues allá, en algún lugar, y eso me da un poco de consuelo. Extraño verte, incluso si era de lejos… porque no fuimos muy cercanos. Mi amor por ti siempre fue desde la distancia, pero en el fondo creo que siempre quise escuchar que me querías. Tal vez no lo decías porque así te criaron, pero sé que lo sentías.
Todavía recuerdo esos pocos momentos en los que bromeábamos, y el sonido de tu voz... inconfundible. A veces resuena en mi cabeza y por un instante siento que estás cerca.
¿Sabes? Mamá aún llora en silencio por tu ausencia, y para ese dolor no he encontrado remedio. Tal vez su paz solo llegue cuando se reencuentren contigo… aunque espero que ese día tarde en llegar. Porque tu partida fue demasiado pronto.
Creo que cumpliste con todo lo que el de arriba te pidió. Criaste hijos con valores, dejaste tu tarea hecha. Y tú lo sabías, ¿no? Porque antes de irte, pusiste todo en orden. Hiciste cosas que no eran comunes en ti… como si algo dentro de ti supiera que era hora de partir.
Yo también lloro. Te extraño. Hoy más que nunca necesito conversar contigo, contarte lo difícil que está siendo todo. Siento que tú siempre tenías una respuesta realista para cada cosa. Me hace falta eso, papá… Me haces falta tú.
Daría lo que fuera por verte al menos cinco minutos. Sé que es mucho pedir… pero necesito sentir que estás conmigo, que no te has ido del todo.
Donde sea que estés, espero que estés en paz. Y si es cierto lo que dicen… que soy tu viva imagen, quiero que sepas que te llevo conmigo, que no te he olvidado.
Te amo, pá. 🤍

















