Cada vez que minimizaste mis sentimientos.
Cada vez que me hacían sentir que no tenía valor.
Cada vez que abusaban de mi y me decían que una tipa como yo sólo servía para el sexo.
Cada vez que opinaron de mi cuerpo.
Cada vez que me culparon por la violencia entre mis padres.
Cada vez que se burlaron de mi situación económica y mi manera de expresarme.
Cada vez que me dijeron que no tenía derecho a soñar.
Cada vez que me humillaron en público.
Cada vez que me culparon a mi por las actitudes de otras personas, abogando qué era yo la mala influencia, la manzana podrida, la oveja negra.
Me hicieron mierda y lo único que pude hacer fue trabajar día a día para callar sus voces, construir día a día un puto caparazón para que no pudieran hacerme daño... Y así día a día construí y fabriqué mi propia caja de Pandora.
Y hoy hace un par de días no tuve otra opción que abrir esa maldita de caja del dolor y sincerarme para no perder mi familia, y no fue más que otro error en mi vida. Ahora me tienen aquí... Pidiendo perdón por estar tan rota, rogando que me entiendan aunque sea un poquito, a punto de perder todo lo que he logrado para volver a estar así... Hecha mierda.
Es injusto que yo tenga que pedir perdón por ustedes, por todos ustedes quienes me hicieron mierda.