Una experiencia afectiva en el aula
Tercera semana... bueno... ejem, ejem,... la cuestión es que todo llega a buen puerto. Aquí delante de esta entrada donde explicar una dinámica afectiva para el aula donde primer el sentido de pertenencia, la identidad dentro y en el grupo, la empatía, la aceptación.... detalles que otorgan de “afectiva” la experiencia que proponemos en el aula y que logran construir un entorno de aprendizaje seguro.
Buscamos que el aula sea un espacio donde la comunicación fluya.
Buscamos que el aula sea un espacio donde el grupo esté cohesionado.
Las simulaciones le otorgan un carácter de realidad que permite que se exporte fuera del aula y todo ello con el objetivo de crear una comunidad respecto a un interés común.
Habitualmente todo ello se me antoja “lúdico” porque contiene lo necesario para predisponer a esa comunicación afectiva. Mi primera idea hubiera sido algo “gamificado” por ese círculo mágico de Huizinga, por aquello de la pertenencia, de la comunidad, de lo social...
Pero, pero.... se me ha cruzado recientemente una nueva obra “ImaginAcción” y no quiero perder la oportunidad de mostraros lo que propone que es adaptable a la tarea que nos ocupa esta tercera semana.
Su autor, Nacho Ros nos presenta un recorrido en 5 etapas.
Para lo que necesitamos en #NeuroEducaMooc me voy a centrar en la primera: IMAGINA.
Esta primera etapa quiere centrarse en la motivación atendiendo a un componente corporal, emocional y mental. Ahí es donde entra ese camino al aprendizaje desde la afectividad. Con el objetivo motivacional claro, nos embarcamos en el proceso o dinámica para lograrlo:
Y aquí la propuesta visual adaptada de lo recogido en el método ImaginAcción:
He reducido y agrupado las fases a 5 y las he renombrado de manera que pueda servir para clarificar cada fase. La dinámica consiste básicamente en comenzar una sesión a partir de un valor que descubren por ellos mismos y sobre el que reflexionamos con preguntas abiertas que les guían permitiéndoles crearse una imagen mental que puede expresar visualmente. Tras esta fase de comprensión se aplica mediante una experiencia lúdica y motivadora y finalmente se reflexiona y evalúa el resultado.
La cuestión es que el valor que se trabaja tiene relación con el contenido que se quiere presentar en el aula, de manera que se acercan al mismo con otro enfoque diferentes, tanto a nivel cognitivo como emocional.
Dependiendo de la edad la parte corporal puede ser diferentes, por ejemplo, una dramatización del valor en la fase de descubrimiento.