Hasta el fin del siempre.
Otra vez despertaste a mi lado
A veces soñamos cosas diferentes y despertamos con lo que tenemos, yo a ti y tu a mi.
Despiertas en mis ojos, clavado ahĂ, sin más.
ÂżAcaso no esperabas eso?
Soñemos cosas lindas, despertemos juntos, siempre.
Cada mañana, un dĂa menos, una arruga más.
¿Qué no ves que se nos acaba el tiempo?
Yo si. Pero es normal, a veces es necesario odiar el dĂa para amar al siguiente, valorar nuestras vidas, llenas de rabia contenida en forma de pasado, de presente pero no de un mañana, es necesario a veces, para ser mas sensibles.
Es por eso que lo vivo, lo vivo a diario, lo sueño y lo tomo por detrás, lo acaricio y si es necesario lo golpeo, lo engaño con falsas prisas, lo tomo por sorpresa.
Nos juega chueco, aliado de la vida, corren juntos sin parar, sin importarles nada, no respetan nuestra felicidad, no respetan al viejo, al joven, ellos corren y no paran, paramos nosotros.
Mañana despertaremos sin nada, queriendo todo, deseando odiar el dĂa, uno al lado del otro.
No habrán ojos donde estar clavados, solo estará el tiempo, corriendo como siempre, con la vida, groseramente descarados, sin más y un espacio vacĂo, frĂo y vacĂo.
Pero hoy, soñemos cosas lindas, despertamos juntos, o por lo menos hasta el fin del siempre.