🌻 𝐠𝐫𝐚𝐜𝐞.
Situó su mirada con pesar y genuina empatía sobre la contraria. Podía sentir lo personales que eran esas palabras y, aunque ella no sabía lo que era tener malos padres porque su madre siempre había sido buena, lo sentía por ella. Bajó la vista hacia la hija de Abbott, ajena a toda la conversación– Te entiendo. Yo tampoco sé cómo aguanté sin Roger una semana –admitió. Había sido de las cosas más difíciles que había hecho en su vida, sin duda. Una sonrisa se extendió por sus labios ante el cariño que Alyssa desprendía al hablar de su hija– Y tú eres lo mejor que le ha pasado a ella, sin duda. Se nota que te quiere mucho y que eres una buena madre para ella.
― Es decir, sé que en algún momento crecerán y dejaremos de verlos, pero... Quiero estar cerca de ella tanto como pueda, ¿sabes? Disfrutar de verla crecer ―explicó con una sonrisa de ilusión. Pensar en Hannah creciendo y teniendo una vida normal y tranquila la alegraba, sin embargo últimamente se preguntaba si era posible realizarlo ahí. Silenció sus labios por unos momentos, su sonrisa desdibujada, mientras se notaba incierta. Luego de segundos, preguntó con una voz más baja de lo usual―. ¿Tú crees? ―Quería confiar en las palabras de la rubia, sin embargo pensaba en cómo realmente nadie le enseñó a criar a una bebé, y quizá estaba metiendo la pata continuamente. Terminó confesando―: A veces siento que soy una terrible madre. No quiero... No quiero arruinarle la vida, ¿sabes? ―No solía comentar en voz alta sus emociones tan fácilmente, sin embargo existía algo en Grace que le provocaba confianza.














