Ojala la tristeza se fuera al despertar, Se deshiciera con la vigilia. Pero se empecina en quedarse pegada a las cosas y las casas y los gestos
Porque los viejos lloramos lo que de niño no pudimos lamentar
Nos prohibieron llorar, y ahora nos despertamos con los ojos arenosos y el alma por el suelo de tanto llorar en sueños el duelo que no supimos guardar
El hambre de dolor parecía una estampa fácil de cargar, pero siempre fue una trampa, aguantar parecía superior
Nos jugamos la vida creyéndonos los más fuertes, pero nos demostró la muerte que no hay carga más pesada que la que creemos que somos capaces de cargar
Que débil no es el que llora a sus muertos, sino el que no sabe llorar 🥀💀












