Es algo de no acabar, aunque en el momento que acepté que las cosas seguirían así, en el que decidí dejar de ser alguien y comencé a ser simplemente algo, se volvió más fácil.
Aunque es una lástima mantener este tipo de emociones, sentir todavía y estar cada vez más irritado.
Me gustaría poder decir no, simplemente no a todo y poder irme. Estoy atrapado en compromisos que ya detesto, en peticiones a las que apenas me puedo negar porque ya soy mala persona, sí no lo hago seré aún peor.
Estoy cansado de tener que darle la pata a todo mundo y ser criticando mientras tanto, tener que estar ahí solamente para ser ignorado después, no ser tomado en cuenta o volverme fijación de alguien que en realidad no quiero, no así.
Cualquier límite que ponga parece un chiste, cualquier cosa que diga no importa, cualquier oportunidad que de da lo mismo.
Quiero hundir mis garras en la piel y poder sangrar hasta poder sentirme un poco mejor, hasta volver a performar cómo debería, hasta que se olviden que me odian el tiempo suficiente cómo para seguir un poco más.
Nada me emociona lo suficiente fuera de una y una sola, nada esta demasiado cerca cómo para volverse parte de una razón.
Estoy harto, tan harto que abrir heridas cada vez más grandes es lo más cercano que puedo tener a la paz, evitar matarme y seguir siendo útil aún así. Al menos, medianamente útil.
En una posibilidad que se parezca al consuelo.
No sé cómo expresar nada de lo que hay, porque todo es veneno y ya estoy cansado de envenenar a todo aquel que me rodea sólo por no poder continuar comiendo y bebiendo de el, guardarlo conmigo por el resto de lo que quede.
Me siento traicionado además, profundamente. Todos mienten con palabras gemelas, misma intención, mismo tono.
Es penoso no poder creer a ninguno de ellos.
Pero, está bien, supongo.
Porque, por azares del destino, suelo tener razón en este tipo de cosas. Y sí todo avanza en la dirección que estos ciclos siguen, podré tirar la toalla y dejar de patalear.
Para bien o para mal, seguiré hasta entonces. Y me burlare del pasado una vez llegue el momento, apuñalare cada pensamiento y me bañaré en otra victoria vacía.
Cuando ese día llegue, lo haré. Antes de eso, mi existencia seguirá siendo tomada por sentado.