cada palabra que abandona labios foráneos tensa músculos del mexicano, dejándolo con semblante medio inexpresivo y un montón de comentarios sarcásticos que termina guardando en su garganta. "me encantaría verte intentarlo," contesta al final, observándolo con interés y comisuras elevadas con gracia. o más bien, arrogancia.
‘ ¿a ti? ’ la idea le arrebata una sonora y sincera carcajada. ‘ no soy tan tonto como parezco, probablemente el que terminaría perdiendo dinero soy yo. ’ le juzga por carácter, considerando que cualquier otra persona habría abandonado la cuestión sin darle mayor relevancia. ‘ mejor síguete viendo bonito con tu disfraz. ¿me decías que vienes de un silbador de glee? ’





















