No es propio de la mayoría pensar con claridad, tienden a simplificar todo su criterio (si es que tienen uno) a solo seguir patrones predeterminados, modas, estereotipos, tendencias, es un pensamiento colectivo si se le puede llamar de alguna manera decente a la idiotez generalizada de las personas de mi entorno social. ¿A qué voy con todo esto? Todos estamos de acuerdo en que el abuso sexual y psicológico está mal ¿Verdad? Quiero que por favor retengas esto último y lo recuerdes durante toda la lectura.
Hace poco, estuve en un entorno social que propició las condiciones ideales para relajarme y tomar alcohol, posterior a esa noche no recordaba nada, evidentemente no controlé la csntidad y velocidad de mis tragos.
Alguien me dijo que las noches en las que no se recuerda nada, son las mejores. No es así.
En busca de respuestas acudí a mis amigas en el cuarto donde nos hospedabamos, solo estaba una de ellas y ver su rostro bastó para hacerme entender que algo malo había ocurrido, mencionó una ambulancia, 30 minutos de búsqueda, intoxicación etílica.
Iré al grano, fuí abusado sexualmente.
El shock me duró un par de horas, me topé un par de veces más con la agresora en situaciones muy incómodas, ella intentaba justificarse y hacerme creer una versión de la historia diferente a la que mi amiga en quien confío infinitamente más, me contó.
Tan pronto como me recuperé físicamente y volví a mi ciudad, endeudado y preocupado hasta el cuello, evalué mis opciones para pedir ayuda, necesitaba un examen físico y uno de orina para buscar drogas y necesitaba dinero en general, la única persona que le sobra a dinero y a quien podía llamar se urgencia, fué mi padre.
Una situación aterradora, humillante y desgastante, terribles recuerdos carcomían mi mente, fué intolerable, pero a pesar de todo el no se inmutó, me ayudó y no volvimos a tocar el tema a fecha de escrito este texto, si bien aún lo desprecio, le debo una al viejo.
En paralelo ya había llamado a mi pareja, le conté todo tal y como me lo contaron a mí, ella conmosionada por la naturaleza de la situación sumado a otro cúmulo de factores que no pretendo explicar, solo pidió tiempo para procesarlo.
Un mensaje llegó más tarde el mismo día, mi pareja me había dejado.
Tras muchas horas pude verla en persona, me derrumbé, estaba emocionalmente vulnerable, ella me culpó por no haber controlado lo que bebía, por no haberme cuidado mejor, y a pesar de lo mucho que me hizo sufrir, me dió una esperanza de reconquistarla.
Ese juego se repitió en los días siguientes, me tenía confundido y vulnerable, sufriendo, crellendome la culpa hasta que finalmente se fué como lo tenía planeado, destino al que originalmente yo también iría.
Su juego continuó por llamadas y mensajes. No obstante hace 3 días dejó de llamar, estuvo cortante, y hoy... Hoy ha estado intentando repelerme, hacerme creer que no es buena para mí, comentarios poco claros, frases poco concluyentes, no admite que no querrá volver conmigo jamás, quiere que sea yo quien cierre el canal para deslindarse de la culpa.
Pero hoy también entendí 2 cosas, que ella no me ama como creía y que nada de esto fué mi culpa.
Acaso cuando le pasa a una mujer no sacan trinchetes y antorchas para defenderla?, que no suelen golpear o incluso matar al agresor?, no se supone que ella debería poder ser libre de emborracharse y tener la seguridad de que será respetada?
Y para mí fortuna o desgracia pocas personas se dieron cuenta, pues se de casos similares en los que los chicos víctimas sufrían comentarios como "de qué te quejas ni que no te gustaran las mujeres"
Estas despreciables personas con su ideología d género tan desequilibrada no magnifican correctamente la gravedad de un delito como este.
Sufrí fuertes emociones que no le deseo a nadie inocente, sufrí un daño social irreparable, aún trabajo en el daño mental, pero de alguna manera me dí cuenta de que quien creía amar no es una buena persona. Me habría encantado recibir apoyo para salir del agujero mental en el que estaba, pero no ocurrió.
La denuncia está en proceso pero debo ir a incistir porque van demasiado lento y no me inspiran confianza estas personas, cualquiera que no respeta su horario de trabajo no hace lo que tiene que hacer.
Mis secuelas actuales son un insomnio terrible, malestares gastrointestinales devastadores, dolor, profunda tristeza y permanentemente estoy teniendo pensamientos feos cada vez que no estoy ocupando mi atención.
Por momentos quise morir, resistí a hacerme daño, aunque he pasado por cosas mucho peores, es la primera vez que experimento este tipo de situación.
Ahora solo quiero poder dormir, descansar, y que transcurra todo el día normal sin haber pensado una sola vez en lo que me ocurrió....