b-bermann:
— Claro, claro, entiendo — Permitió reírse aunque dentro suyo se generaba una bruma de culpas por ser tan maleducado, tan despistado ¿Qué acaso estaba tan ciego que no podía ni prestar atención a los pasillos como se debía? Torpe, Baptiste, torpe, torpe. — Es normal, la vida está llena de problemas— Baptiste siempre había sido el tipo de muchacho comprensivo, pero en ese momento no estaba listo para cargarse de problemas ajenos, suficientes tenía él ¡Pero que egoísta! gritaba su interior como si tuviera la culpa por la primera vez en que pensaba en sus prioridades antes que las de los demás — Lo estoy, ciertamente, debo rendir mañana, y esto es una basura, esperaba al menos que fuera ligera, pero EEUU está llena de conflictos y guerras — Exhaló agotado de nombres gringos y más y más razones por las cuales desatar guerras, ¿Por qué no podían tomarle la historia de Luxemburgo?. Rascó su nuca algo nervioso y cerró el libro, si volvía a leer Abraham Lincoln una vez más, terminaría pidiendo eutanasia en la enfermería. — Esto es pura mierda, la verdad.
Una sincera sonrisa apareció en el rostro del joven mientras prestaba atención a las palabras de aquel chico misterioso, que nunca antes había visto pero que estaba seguro que eso era debido al estrés que la universidad conllevaba con uno mismo. — Ni que lo digas... — Balbuceó el joven castaño mientras retiraba la guitarra de su hombro, por el momento, no había razones para abandonar el lugar. Primero, no era una persona maleducada, y además el joven frente a él se mostraba de una manera... sociable, por así decirse. — Uh... ¿Historia? realmente, no se que le ven a la historia. La historia es algo del pasado, pasado pisado. — Hice un gesto con las manos. Aveces no lograba entender las cosas, pero si había algo que nunca quedaría en mi mente era eso: la historia. — Sin ánimos de ofender, ojo. — Comenté retractando mis dichos un poco, habían muchas personas amantes de la historia, y no sabía si ese era el caso de él. Yo no tenía de que quejarme, sistema nervioso, aparato respiratorio, ciclos de la vida, para ciertas personas los temas relacionados a la medicina podía ser extremadamente aburridos. — Corrección, la universidad es una mierda. — Carraspeé con una risa. — Ni modo, ¿no? ¿Quieres algo para tomar? — Le pregunté mientras guardaba en mi escritorio mis anotaciones de hace pocas horas. — No puede estar amarrado a esos papeles sin querer suicidarte.













