Estás cansada? Te duele la cabeza? Son tan solo unas de las cuantas preguntas que me han dicho, cómo luce un corazón roto? Quizás es una mezcla de los síntomas anteriores. No quiero estar aquí, ni en ningún lugar. "Te amé mas de lo normal y pensé, que nuestro amor era infinito como el universo y hoy, se reduce a un verso. No sé ni dónde ni cómo estaré hora que te has ido. Mi corazón se fue contigo, no sé, no sé qué hacer conmigo. Quiero olvidar que algún día me hiciste feliz, pero es inútil fingir. ...Me he vuelto el fantasma eterno que habita en tu recuerdo y así, lo que un día fue ya no es. Maldita mi suerte sólo en sueños verte, de amarte, de amarte y de perderte." Por que sí, el subconsciente me ha jugado una mala pasada, soñé contigo, y ni en sueños pude descansar Ese momento en el que te das cuenta que a veces el amor no es suficiente, o que quizás sea el amor propio el que baste para poner fin a una situación que te tiene como un boomerang, ida y vuelta, viene y vá. Tantos planes, tantas ilusiones, se reducen a un nada. No me malinterpretes, sé que la vida sigue, que nadie es indispensable pero en este instante creo que jamás encontraré a alguien como tú. Quizás esa sea la idea. Ideas en desorden, pensamientos revueltos. ¿Te arrepientes? No. Me arrepiento de no sentirme completamente dueña de las riendas de mi vida. De mis pensamientos. Te voy a contar un secreto, me duele más el hecho de imaginar lo que pudo haber sido, de haber idealizado y tenido la esperanza y la fe de creer que el cuento de hadas sí existía. De pensar que irás corriendo detrás de mí, que me dirás que todo estará bien, me recomfortes y que en realidad así sea. Duele aceptar que las cosas no son como las esperamos. De cualquier manera te amo, te deseo lo mejor y que seas feliz.












