“Por última vez.” suspiró, su paciencia llegando al límite. “Solo porque mi padre creó esa poción no significa que yo la use. No me hace falta. Mi cabello es perfecto como está.” aseguró, pasando una mano por su melena, despeinándola.
—Entonces cuéntanos tus secretos, Jimbo. Anda, dinos cómo mantienes un cabello tan fabuloso —pidió Weasley, entrometiéndose en la conversación de un momento a otro, uniéndose al par de chicas emocionadas que pedían la conversación con asentimientos emocionados.








