Te quiero, pero no sólo en el sentido de afecto. Te quiero para tomar tu mano, para darte miles de abrazos, para poder perderme cada mañana en tu sonrisa, para prepararte un café, para sentarnos a hablar, para fumar la vida juntos, para secar cada una de tus lágrimas, para escribir miles de textos que hablen de ti, para esperar infinitos atardeceres, para mojarnos con las gotas de la lluvia, para desvelarnos esperando el amanecer, para vivir una vida contigo. Yo, te quiero.












