Acostumbrada ya a los aplausos, la cantante baja del escenario con una discreta sonrisa, dedicando leves inclinaciones a su público en señal de agradecimiento. No obstante, es la nada sutil petición de un par de personas aquella que, para bien o para mal, capta por completo la atención de la artista. Ojos curiosos observan a la pareja responsable y a cambio, les regala una sonrisa que se amplía poco a poco, tras cada palabra pronunciada. “Me halagan demasiado. Sólo soy una simple cantante de bar”. Responde, tenue rubor cubriéndole las mejillas y reflejándose gracias a la iluminación del mencionado club. Mas la cercanía que ahora tiene con el grupo es una indiscutible aceptación a la propuesta. “Te lo agradezco mucho, fan número uno”. Aunque intenta bromear y sentirse en mayor confianza, las últimas palabras le tiemblan un poco en la garganta. “Soy Hwang Seulbi, es un placer”.
‘vamos por las bebidas, no se muevan, ¡siéntate!, ¡siéntate!’ dice su madre, mientras con completa intrusión toma del brazo a la cantante, casi obligándola a unirse. la de hebras negruzcas solo puede poner su mano sobre su frente, como quien quiere ocultar la enorme vergüenza que siente, incluso, intentando disimular un poco de molestia al ver la necedad de los mayores, quienes como amenazaron, ahora se alejan, no sin antes hacerle decenas de señales a hate detrás de la espalda de la nueva acompañante. “ por favor, no lo tomes a mal, suelen ser algo pesados, pero no son peligrosos, lo prometo. ” argumenta a defensa de los locos a quienes llamaba padres. “ lo sé. ” se jacta después de escucharse. “ es decir, lo escuché cuando te presentaron. ” señala a alguna parte del local y ahora, se da cuenta que ha comenzado a temblar, se siente ridícula intentando ocultar aquello al tomar sus manos y apretarlas sobre su regazo. “ soy hate rafferty, el placer es mío. ” inmediato un mesero llega con un bandeja de bebidas, aunque señal de sus padres, ninguna, era de esperarse. “ la verdad, no suelo acompañarles a sus presentaciones, este tipo de lugares no es mi ambiente. ” pausa. “ no merezco llamarme fan, pero si me fascinó escucharte, es refrescante cuando puedes ver a alguien hacer algo con tanta ¿pasión?, lo siento. ” arremete, sin saber como continuar, con mejillas en carmesí y nervios a flor de piel.