Joce
No se si leerás esto algun día. No hemos hablado hace ya dos días y espero que estes bien. Se que ahora debes pensar muchas cosas malas de mi, además de que sé que sientes decepción de mi. Lo cierto es que tal cual te explique en esos últimos mensajes, así fue como me sentía. Como una contradicción en mi mismo, de sentir algo y al mismo tiempo otra cosa. Tal cual. Pensar que si quiera una posibilidad existía era imposible, sin saber que, la realidad era otra. Luego como te dije, tal vez por mis inseguridades o traumas, simplemente quise comenzar a quitarme esa idea de la cabeza, porque no quería “competir” con alguien más. Mientras eso pasaba aún seguía con pensamientos dentro mío, y me molestaba sentir que traicionaba tu amistad al si quiera pensar en eso. Si, aún estaba conflictuado, pero me gustaba conversar contigo, escucharte y leerte hablarme sobre muchas cosas. Jamas pense que fueras molesta y hoy aún, no pienso mal de ti. Yo seguire estando aquí cuando me necesites, porque eres una excelente persona y llegaste a ser mi amiga, mi mejor amiga, una mejor amiga que no tenia desde hace 10 años. Y eso es lo que más me duele. Respeto tu derecho de pensar lo que piensas, aunque no lo comparto, pero son válidas las emociones y sentimientos que te generan. Tal vez cometí el error de tomarme muy literal el “que las cosas no cambien entre nosotros”, y te detalle muchas cosas que me pasaron, simplemente pasaron cosas, de una manera que jamas espere, que hicieron que literalmente algo dentro de mi se active, y caiga rendido ante ella. Y se que piensas que esa semana yo te ignoraba por ella, y no es asi, en esa semana no intercambiamos mensaje, recien lo hice el viernes. Toda la semana estaba pensando, sobre como me sentía respecto a todo, como mis sentimientos me hacían pensar en diferentes direcciones de a donde querían ir. Quería contarle a todo el mundo, pero tenía miedo. Que las cosas salieran mal. Por eso cuando te mande el audio ese sábado yo estaba genuinamente emocionado. Y desde allí todo empeoró.
Y si te insistí para que le dieras chance a él fue porque, dentro de todo, el esta cerca a ti, como dijiste, puede cuidarte si te pasa algo, te va a ver siempre y está dispuesto para ti. Se que hay cosas que tu quisieras y se que el las hará. Además es atractivo. Solo pienso que es cuestión de tiempo.
No es que no te haya elegido. Simplemente jamas pense que tu me eligirias. Y por eso me queria comenzar a quitar la idea de la mente. Por eso incluso quería conversar contigo, hacerte saber que sí, en algún momento paso por mi mente la posibilidad, porque te veo de una manera especial, siempre fue asi, desde que te conocí y creí necesario que lo supieras aunque eso terminó mal. Si no volvemos a hablar, estoy seguro que sabré de ti y tus viajes, de ti, tu casa con jardín y tu café de la mañana en tu mesa adornada con hortencias azules. Tu pedida de mano con un anillo de Vivienne Westwood y tu matrimonio con tintes medievales. Aunque haya sido poco tiempo el que hemos compartido, me has conocido muy bien, no me arrepiento de haberte mostrado aspectos de mi que casi nadie conoce. Si tuviera que repetir todo, sabría que hacer. Pero supongo que eso es otro universo, otra vida. Odio ese concepto, ucronía.
Siempre fuiste para mi un ser tangible y real, y mi amiga lo supo cuando le hable de ti. Lo eres ahora, y creo que eso es lo más difícil de todo. No es como que pueda ir a los lugares donde vas y encontrarte de casualidad para querer solucionar las cosas y aclararlas. Porque a pesar de todo, el problema siempre soy yo, las ideas que nacen en mi mente se alimentan muy rápido, para bien o para mal.
Te dije que yo jamas me iba y así será. Yo sigo siendo tu amigo, aunque no quieras. Siempre voy a agradecer a esta maldita red social el haberme topado contigo. Si no quieres volver a saber de mi, esta bien.
Solo quiero pedirte que, algún día, me cuentes que lograste la vida que tanto querías. Aunque me pidas que no te conteste de vuelta el mensaje. Porque yo quiero que realmente seas feliz. Y lo vas a ser.
Esta canción siempre te va a pertenecer. Gracias por ser mi amiga. Siempre te voy a querer, aunque tu no quieras volver a saber de mi, cabezona.















