A veces la nostalgia me inunda muchísimo. En todos estos años, las cosas han cambiado bastante. Mucha gente ya no está, pero siento que eso es lo mejor que pudo pasar, aunque a veces me siga inundando un pequeño sentimiento de soledad.
La verdad no podría decirte que tengo la vida resuelta. Antes pensé que a esta edad ya sería así. Pero también he aprendido a soltar y a entender que no tengo por qué tener todo resuelto ahora mismo.
Sí, vas a aprender a controlar la ansiedad. Fueron 4 años casi ininterrumpidos de terapia, sin embargo, actualmente estoy bien; valió totalmente la pena.
Sé que sientes que la pena nunca se irá, que una parte de ti siempre estará triste. Y no te voy a negar que a veces sigo sintiéndolo, pero he aprendido a manejarlo bien.
No voy a negar que romper ese patrón que venía arrastrando desde los 12 años, teniendo 1 o 2 períodos depresivos cada año, no fue nada fácil. Pero eventualmente podrás, aunque sientas que no; siempre puedes, siempre volverás a sonreír y a sanar tu corazón, no importa que tan difíciles las cosas se pongan. No por nada tengo tatuada la palabra “Resiliencia” en mi piel.
Vas a perder muchos amigos, amigos que en este momento crees que son incondicionales para ti. No puedo decirte que no va a doler, porque sí va a doler y muchísimo. Pero te juro que al final será lo mejor para tu paz mental.
Sé que te cuesta mucho poner límites, que por más fuerte que te hagas ante los demás en realidad muchas veces has dejado que te pasen a llevar. Y vas a aprender, vas a quedarte con las personas correctas.
Porque no estás sola. Sé que has vivido gran parte de tu vida sintiéndote reemplazable. Y sí, después de mucho tiempo, por primera vez en la vida, llegó alguien que me pone en primer lugar.
Quiero que sepas que no estás pagando ningún karma. Simplemente hay personas que no quieren verte bien y tú las has dejado entrar a tu mente, permitiéndoles que te hagan creer lo contrario. Has cometido errores, como cualquier persona de tu edad, está permitido equivocarse; no es ningún pecado.
Deja de castigarte a ti misma. No eres perfecta, ¿y qué? Nadie lo es. Eres una buena persona y tienes un buen corazón aunque ahora mismo no lo puedas ver. Tu sensibilidad y tu empatía es lo que te hace ser tú. Jamás dejes que los demás construyan la imagen que tú tienes de ti misma.
Vales mucho y mereces todo lo bueno de este mundo. Mereces personas buenas a tu lado, que realmente quieran verte bien y se alegren por tus logros como si fuesen suyos.
Solo me queda decir que por favor siempre sigue tus sueños y sé feliz. No tengo la vida resuelta, probablemente ni sé que estoy haciendo ahora con ella; pero al menos estoy tranquila.
Tienes que saber que todo lo que vivirás será por algo. Y, por más difíciles que las cosas se pongan, siempre saldrá el sol.
Pero sé que eso tú ya lo sabías.
“you don’t have to be sorry for leaving and growing up”