El pasado es vapor, el presente líquido y el futuro está congelado.
El sistema en la mayoría de los casos es hipócrita, en algunos casos corrupto, y en todos los casos insensible. ¿Qué podemos hacer ante algo así? Nada. Tratar de vencer al sistema es una utopía. El mismo sistema que odias, es el mismo sistema sobre el cual se cimienta tu existencia como individuo en esta sociedad, y la única razón de que este exista es que tu contribuyes para que así sea, algo así como dice una canción de Gustavo Cerati “Lo mismo que nos une, hoy nos desintegra”.
Todos los días nos quejamos e incluso decimos que el mundo es una mierda, que todo se está yendo al carajo, que esto, que lo otro, pero no nos detenemos a pensar que la única razón por la cual existen todos estos males es porque cada uno desde su posición bien sea social, económica, política, existencial, o la que fuere, contribuye de pensamiento, palabra, obra u omisión para que todo esto ocurra. El que no hace nada para que no haya violencia, es tan culpable como el que genera violencia directamente. No es al sistema al que hay que cambiar, no es el sistema el culpable, somos todos, somos nosotros los que tenemos que cambiar, somos nosotros los culpables y por culpables debemos emprender acciones para cambiar este panorama.
¿Cómo puede alguien sentirse mal cuando ve una noticia en la cual maltratan y la explotan a un ser humano, y no sentirse mal por haber comprado ropa que muy seguramente manufacturó una persona en algún país asiático bajo condiciones de maltrato y explotación? Algunos dicen, esa no es mi culpa, así funciona el sistema, y como ya dijimos al principio, no se puede hacer nada en contra del sistema, pero como ya dijimos después, el sistema existe porque usted contribuye para este exista. Al comprar ropa que fue manufacturada bajo estas condiciones, usted contribuye para que esta situación se siga repitiendo. Si nadie comprara ropa que fue manufacturada bajo estas condiciones, al sistema le sería imposible subsistir, ya que el sistema existe, solo porque usted contribuye para que este exista. Piénselo bien, usted, usted, es una persona con mucho poder, tanto así, como para contribuir para que un sistema cambie o deje de existir. Así que la próxima vez que piense que la culpa es del sistema, piense mejor en cómo está contribuyendo usted para que esa situación ocurra, y piense de qué manera desde su posición puede aportar para esta deje de ocurrir, y deje de quejarse, deje de quejarse!















