Quiero hablarte a ti, en la intimidad de nosotros dos.
Quiero que sepas que 365 intentos de olvidarte no dan resultado, aunque parezca que sí. Que me arrepiento una y mil veces no entender cuando nos hacíamos daño y perdimos el punto de retorno.
Entendí después de muchas sesiones que tu no estabas mal y ahora que me veo, soy más tú que cuando era tuyo. Entendí que jamás me necesitaste y ahora yo no necesito a nadie. Adopté tu forma de querer y ahora veo por qué estabas tan cómoda; y el café solo es algo que me ha costado, pero sólo así siento que no pierdo esa parte de ti en mí.
Vi que mis fallos y tus fallos no eran eso, sólo no lo trabajamos bien, nos faltó comunicación, porque el amor ahí estaba pero logramos cansarnos.
Ahora... Ahora que he estado con muchas más entiendo que me faltas. Pesé a las sesiones y todo el avance ya entendí todo y continuo pero no es lo mismo. Entiendo que no voy a volver a querer a nadie como te quise a ti. Que jamás nadie volverá a ver eso que tuvimos porque fue único e irrepetible.
Y lo sé. Entiendo que no estás y vivo con el constante día a día de que dejé ir al amor de mi vida y que posiblemente ya tiene al amor de su vida. Ya me hice a la idea, sólo no es fácil tragar la realidad. La realidad de que esté quien esté y llegue quien llegue, nadie llenará lo que yo ya conocí como amor.
















