ENJOY THE SILENCE.
Tenía mucho tiempo sin ver a Aoki o a Yeosang debido a sus cosas de peleas. Yukio continuaba asistiendo a la academia, pero tampoco ahí podía verlos, quizá porque sus horarios no concordaban. Poco a poco, sin darse cuenta, comenzó a dejarse consumir por la soledad.
Había hablado con sus padres, llegando a un acuerdo para que pudiera vivir solo. El pago de esto, sería que calificaría para ser uno de los mejores cellistas y bueno, no le quedaba de otra más que aceptar con tal de tener paz.
Así fue que los días comenzaron a transcurrir, sin nada extravagante, parecía... Una vida normal. Sí. Era eso.
En la primavera, los árboles comenzaron a florecer y durante las noches, en ese pequeño sitio que tenía para sí, su cuerpo se mecía suavemente en una hamaca, con los audífonos puestos mientras la noche estrellada y la luna, eran la única iluminación de ese momento. Nada ocurría. No había peligro tampoco. Pero cómo se desarmó su corazón cuando una canción apareció.
No recordaba el tiempo que tenía sin escucharla, quiso retirarla, pero la voz de su artista favorita resonó y dio una pausa a sus acciones. Todos los recuerdos agolparon y curiosamente, ni uno tenía que ver con Yeosang o Aoki. No se trataba de ello. Recordaba las pláticas en japonés, de animes y mangas, las risas, el compañerismo y sobre todo, la confianza que una vez tuvo con alguien en un sentido ya no romántico. Eso le cagó.
Había sido él quien decidió tomar distancia al no sentirse necesario en la vida de aquel, entonces, ¿por qué lloraba ahora? No lloraba como un bebé, sino que pequeñas lágrimas aparecían y paulatinamente, se derramaban sobre sus mejillas, haciéndole sentir un nudo en su garganta y un dolor particular de estómago. Yukio estaba solo. En verdad estaba solo. Darse cuenta de ello le rompió el corazón y no pudo resistir más.
Con cuidado tomó asiento mientras la voz de Mika continuaba la melodía. El instrumental le dejaba sin aliento, desconcertado, no entendía el sentimiento ni la sensación. Estaba solo por decisión, claro que sí, pero entonces, ¿por qué le estaba jodiendo tanto? Todo esto comenzó a acumularse así como sus lágrimas que no hacían más que continuar con aquel derramamiento. La voz en la canción incrementó su pasión y con esto, la desesperación del chico que tomó su rostro, rindiéndose al dolor dentro de su pecho.
Lloró con amargura. Lloró mientras se abrazaba y se sentía como lo que era: solamente un muchacho que no tenía a nadie.
En verdad parecía que algo se le arrancaba del pecho cada vez que se daba cuenta de su estado. Los sollozos fueron continuando, eran incesantes, lastimeros... Esos recuerdos parecían ser una película que atacaba su mente y lastimaban al pelinegro. Su rostro sólo dejaba ver el dolor que guardaba y menos mal no había ni un alma a su alrededor.
Distraído en su llanto y en la voz de la cantante, fue murmurando en un japonés fluido, conteniendo el hipo que llorar provocó.
"La razón por la que no puedo dejar de pensar en la muerte...
Debe ser porque me sigo esforzando demasiado.
La razón por la cual quería morir...
Fue porque aún no te conocía".
La canción continuó, pero Yukio no pudo hacerlo. Se derrumbó sosteniendo su pecho, llorando porque dolía, llorando porque en realidad, nunca quiso estar solo.













