No hay acuerdo para las maƱanas
Un poco lo que pasa despuĆ©s de que te quedas despierta hasta tarde, ya sea por estudiar, por salir a bailar o simplemente por ver demasiados capĆtulos de Downton Abbey. Ćl no sabe que es domingo y que es el Ćŗnico dĆa que puedes dormir un ratito mĆ”s. Ćl no sabe que hace frĆo y que tu cama estĆ” calienta. Ćl no sabe que pierdes el glamour si sales en piyama, que tienes que peinarte o por lo menos lavarte la cara antes de salir al espacio pĆŗblico. Y lo peor es que a veces ni siquiera estĆ” apurado por ir al baƱo, es que escuchó a un perro, un Ā pĆ”jaro, la costumbre o simplemente se aburrió de verte dormir mientras afuera estĆ”n pasando cosas (y por cosas me refiero a nada...nada pasa el domingo a las ocho AM). AsĆ que un par de botas, una parka, un gorro y seguro asĆ pasa piola tu piyama de conejitos que diceĀ ābuenas nochesā. Es duro, pero no tanto si es con Ć©l. DespuĆ©s de todo, Ć©l te acompañó la noche anterior...y de seguro te encuentras con alguien con la misma pinta y con la misma cara, en la misma situación.Ā














