No habla sobre gualichos, el libro es en sà un acto curanderil, una brujerÃa. PoesÃa de la escucha clÃnica que baila con la disponibilidad y trabaja con las dosis en la "construcción de mÃnimos singulares, provisorios, situacionales." Afirmaciones cortas que son puertas a dudas, interrogantes y por momentos abismos de profundidad insondable.
 "El dato es un dios, ya existe, ya lo dijo, ya lo sabÃa. En el comienzo era el dato. El dato es un dios desencantado que reconoce." La escucha como problema filosófico. "(...) el capitalismo produce sentimientos personales que son testaferros de las afecciones impersonales <<propios>> de su modo de producción" Como arma de guerra, ahora que nos toca hablar, en las antÃpodas del escudo, la escucha.
Isaura Fabra













