Cada noche le pido perdón a las estrellas, porque para renacer no necesito el brillo de ellas, sólo el tuyo, cariño mÃo. 💀
seen from United States
seen from United States
seen from Canada
seen from United States

seen from Angola
seen from Japan
seen from Netherlands

seen from United States
seen from United States
seen from United States
seen from United States

seen from United States

seen from United States
seen from China
seen from Türkiye

seen from Egypt
seen from United States

seen from United States
seen from United States
seen from Türkiye
Cada noche le pido perdón a las estrellas, porque para renacer no necesito el brillo de ellas, sólo el tuyo, cariño mÃo. 💀

Anya is live and ready to show you everything. Watch her strip, dance, and perform exclusive shows just for you. Interact in real-time and make your fantasies come true.
Free to watch • No registration required • HD streaming
SOLO.
me quedaba en casa esperando cada interacción con el, siendo una "buena novia", o algo parecido, amaba cada cosa de él, solo podÃa pensar en lo mucho que me gustaba que el me dijera "te amo", pero alguna incertidumbre acechaba mi cabeza, el preguntarme hacia 4 años porque nunca habÃamos estado juntos, solo pensaba que era una diversión, pero la manera en la que el me amaba decÃa que la palabra "novios" hacÃa que se sintiera tan pequeña, eramos más, más que esa etiqueta, igual por mucho que me amara, no me hacia bien de ninguna forma, ya que no me gustaba hablar de lo mucho que me dolÃa recordar lo seguido que me hacÃa aun lado porque cada vez que estaba con él perdÃa el control sobre mis emociones y sobre mi misma en general, para ser sincera no lo hablaba con nadie, solo querÃa bombardearlo de amor cada que lo veÃa o me llamaba, porque eso era lo único que me hacÃa sentir viva, y al contrario de el, solo podÃa contar las muestras de amor, y esperarlas de vez en cuando rogando por ellas. solo podÃa pensar en lo mucho que estaba enamorada de él, y a veces me confundÃa el hecho de que no sabÃa si era amor o solo un capricho, dudaba al hacer cuentas y darme cuenta que ya habÃan pasado 4 años desde la primera vez que lo vi y me seguÃa gustando igual que cuando bailamos juntos por primera vez, se me hizo el acto de amor más grande que alguien haya hecho por mi, bailar apesar de no hacerlo nunca, no saberlo o no gustarle. no podÃa reclamarle algo de alguna traición, por todo lo que nunca fuimos, pero eso no quitaba el hecho de que me dolieron en el alma, y como todo ni siquiera lo expresaba o se lo decÃa para no verme vulnerable, por el simple hecho de que podrÃa ser muy susceptible para el, pero cada decepción pegaba diferente, habÃa estado con mas personas, pero ninguna se asemejaba a lo que el me hacÃa sentir, los demás hacÃan y me daba igual lo que hicieran porque lo que de él me dolÃa era que no lo creÃa capaz de hacer esas cosas, y yo solo podÃa pensar en la bomba de té amo que me enviaste en esa última llamada.
EntrelazarÂ
Esa noche, antes de dormir y luego de todo el cansancio del dÃa, le pidió que se sentaran por un minuto. Tomó su mano. Necesitaba decirle algo para cerrar con broche de oro ese dÃa tan intenso, lleno de experiencias, palabras, y encuentros familiares. Respiró profundo. La miró a los ojos y le dijo:
- Quiero tomar tu mano todos los dÃas, haciéndonos dueño del tiempo, nuestro tiempo. Todo sin miedos, sin contradicciones, sin incoherencias y sin ganas de salir huyendo. No quiero soltarte, ¡Nunca! Aunque las dificultades se puedan agolpar en nuestro dÃa y haya cuestas que subir y obstáculos que afrontar puesto que sabremos acoplarlas y también hacernos fuertes con ellas.
Hizo una pausa. Suspiró. Las palabras se empujaban en su garganta y en sus pensamientos. Sonrió. Y continuó:
- Me siento en paz y la tranquilidad que respiro cada momento es única. Quiero mirarme en tu mirada, esa que habla de eternidades presentes, de pasados reconciliados, de futuros por construir, de ternura y cariño, de entrega y confianza, de certezas y algunos miedos, de palabras que se traducen en un cerrar con fuerza los párpados. Quiero que esto nunca acabe y lucharé todos los dÃas para que esa felicidad que siento nunca se extinga llegando hasta infinitos por descubrir y palabras por expresar. Quiero amanecer a tu lado, acompasar nuestros corazones, y escribir canciones en verso, verso en prosa, prosa que habla de lo que vivo, experimento y siento.Â
Otra pausa. Su corazón latÃa con una fuerza inaudita. Y dejó que el silencio tomara su voz.Â
Ella le miró. Sonrió como quien se experimenta amado y es capaz de amar con locura. Le dio un beso. Y le dijo:
- Te quiero…El infinito es nuestro
Ellos sabÃan lo que ello significa. El silencio invadió el espacio. No hacÃa falta decir nada más.Â