Regresar
Estimados terneros. Para vuestro regocijo o espanto, aquí estoy de nuevo. He regresado.
No me lloreís, no me lloréis que os conozco. Si alguien quiere suicidarse puede hacerlo sin salpicar. Y si alguien me quiere enviar un jamón que me lo deje en portería.
Tengo éste blog muy abandonado, lo admito. Ya le salen telarañas de tan olvidadito que lo tengo y tiene los sillones raídos, el corazón apolillado, las letras alicaídas, tristonas y las ventanas negras como el sobaco de un ostrogodo.
Hasta su plantilla es de cuando hizo la mili el Hombre de Atapuerca y necesitaría un cambio, una revisión profunda que tengo que ver si Tumblr me permite, porque las plantillas de Tumblr suelen ser sencillitas y no me quiero complicar yo tampoco con obras de ingeniería informática.
Lo sencillo es más zen, lo breve siempre es mejor.
Algunos me habéis comentado que tanto tiempo de silencio no es bueno para los lectores y tenéis razón. Pero ha sido bueno para mi, que a veces me retiro a mis cuarteles de invierno y desaparezco de la escena pública y partiendo de Gandalf el Gris regreso hecho un Gandalf Multicolor con batamanta brillante y lavada con Perlán querida señora.
Como ahora, planchadito y relimpito como un San Luis.
Las causas
Porqué, porqué, porqué. Preguntaréis.
He aquí la respuesta.
Estuve a mis cosas, experimentando con diversas plataformas de blog, diversificando mi trabajo en redes, acabando varios libros de ficción y, por tanto, no puede concederle mucho tiempo a éste invento.
Estoy en pleno cambio emocional y físico. Peso 27 kilos menos que hace unos meses, sigo adelgazando y liberándome del pasado y de todo lo que me lastraba y me impedía avanzar. Otro día hablaré de ésto.
A veces primero viene el cambio emocional y luego el físico, a veces es al revés. En mi caso, lo físico ha producido el cambio a otros niveles, así de sencillo.
Pues esa es la causa, terneros de mis amores, he estado tan ocupado y entretenido con mi vida y escribiendo otras cosas, cuentos y ficción en su mayoría, que no he tenido ganas ni energía para ponerme a actualizar el Guasinton Post, ni VerDeVerdad ni ninguno de mis otros blogs en activo.
De hecho, siguiendo esa compulsión por escribir que me caracteriza, en éste tiempo he abierto otro lugar llamado Que la Fuerza Te Acompañe https://nosubestimeselpoderdelafuerza.wordpress.com/author/333eugeniosar/
y allí os remito también para futuras entradas y actualizaciones, sobre todo en lo relativo a libros y narrativa. Ese blog es más literario que éste sitio y también es muy mío. De hecho ya subí alguna entrada aquí.
Por lo demás, hoy os quería comentar que el silencio y la distancia vienen muy bien cada cierto tiempo.
Esta faceta mía social y ermitaña que tengo, algo polar, es también parte de mi.
Mis amigos y la gente íntima siempre me ven y me tienen a su disposición cuando me necesitan, para ellos siempre estoy... el resto de la gente, depende de las circunstancias. Los cercanos siempre cerca, los no tan cercanos, a veces.
Y desde luego, podemos asegurar que algunos otros, gente que no me conviene y para nada ya cercana, gente dañina o gente que ni fu ni fa, nunca volverán a verme el pelo.
En sentido figurado y real.
Esos son los y las que se cayeron para siempre de la alineación.
Gente que ya solo es olvido, banquillo, ceniza y hojas secas barridas por el viento.
Lo dicho: He vuelto.
Agarraos donde podáis que tengo la pluma suelta.
Y mi pluma no es más poderosa que una espada, es una escopeta de cañones recortados.
¿Pensabais que os ibais a librar de mi?














