La Universidad debe cerrar
Las multitudinarias manifestaciones que la Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca ha realizado en las últimas semanas en torno a la disputa judicial entre Fancesa (empresa donde es copropietaria junto a la Alcaldía y Gobernación) y Soboce ha mostrado el verdadero rostro de una universidad que se jacta de ser una de las mejores del país, apelando a su historia y no así a su presente. Una institución que se supone forma profesionales de diversos campos como economía, contabilidad, comercio internacional, auditoria, ingeniería en sistemas, ingeniería petrolera y la lista continúa no fue capaz de mantener su perfil como institución seria, creíble y calificada para adoptar un comportamiento similar a cualquier otra institución pública politizada completamente extraviada alrededor de intereses sectoriales y particulares.
La pasada semana fue la máxima autoridad, Walter Arizaga, quien reconoció que la crisis también los esta golpeando como institución y espera que el Ministerio de Economía y Finanzas les otorgue los recursos suficientes para cerrar la gestión 2025. ¿Acaso no era previsible? ¿Cómo es que una institución académica conformada por profesionales de "alto nivel" no analiza los principales riesgos que podrían condicionar el presupuesto que se le asigna desde el Nivel Central?
La respuesta es más que elocuente. En palabras de varias autoridades que pasaron por la silla que hoy ocupa Arizaga, bueno esos cambios son difíciles de hacer, además que comprometen a estamentos importantes de la Universidad (administrativos) que también son importantes para el funcionamiento de la Universidad. Dentro de los males que aquejan a una Universidad con 400 años de historia se encuentra la burocracia, la nula competencia y meritocracia en el plantel docente, los bajos estándares de desempeño académico y por último la gestión discrecional de la Universidad a partir de los mecanismos de democracia representativa interna.
La Universidad San Francisco Xavier de Chuquisaca paso de tener un presupuesto de Bs. 144 MM aprobado en 2007 a Bs. 565 MM. aprobado en 2025.
Para el año 2007 lo que se pagaba por concepto simplemente de Sueldos y Salarios respondía a Bs. 122 MM en 2007 y ascendió a Bs. 396 MM. es decir un incremento de 325%. El peso específico del gasto corriente es un hecho que debería llevar ya no a la reflexión sino a medidas inmediatas porque este crecimiento mórbido en el gasto no puede ser considerado como parte de una estrategia sobria desde el punto de vista institucional. La búsqueda de nuevas formas para alcanzar la sostenibilidad a partir de la modernización de procesos administrativos, replantear procedimientos engorrosos por mecanismos automatizados apoyados en la tecnología jamás fueron preocupación de ninguno de los estamentos que lo componen.
La politiquería que no deja de sorprender por los niveles de mezquindad y sinvergüenzura que convierten a los partidos como simples medios a ser alquilados para obtener el poder ya forman parte de la autonomía universitaria, donde autoridades compran el favor de docentes y estudiantes, cierran pactos con el estamento administrativo para garantizarles no solo inmunidad sino también ampliar aún más su control sobre el funcionamiento en la institución.
Arizaga no es el problema, es uno más que ha demostrado que la Universidad Pública en su integridad es un reflejo de la calidad de instituciones públicas que se tienen en Bolivia. Corrupción, oscurantismo, impunidad y reproducción de poder a costa de los contribuyentes. No solo es inmoral seguir subvencionando la corruptela que se escuda en el derecho a la educación pública sino también dejar a todos estos personajes sin un debido proceso fuera del manto protector de la autonomía universitaria.
La educación de élite responde a criterios de competitividad, cosa que la San Francisco Xavier de Chuquisaca no comparto y es más me atrevo a decir que jamás lo aceptará porque ese sería el principio del fin de un estatus quo que hace que el tiempo parezca no transcurrir porque el sueldo y salario seguro llega sin problemas, los círculos de poder los mantienen a flote a pesar de haber pasado su tiempo como autoridades.
Parte del rezago de la región tienen su explicación en el rol que cumple la Universidad, un centro de conocimientos que debería guiar desde la academia los rumbos a seguir y los males que atender. No un botín corporativo más a ser conquistado por los círculos de poder añejos y vetustos como las ideas que defienden.











