Hay una idea muy instalada en obra.
Para proteger, hay que tapar.
Para impermeabilizar, hay que cerrar.
Para evitar agua, hay que formar una barrera visible.
Pero el hormigón no siempre funciona bien cuando se le coloca una piel encima.
Sobre todo si conserva humedad interna.
Sobre todo si necesita evacuar vapor.
Sobre todo si el problema está dentro de la red capilar y no solo en la superficie.
Komsol®SEAL se describe como una impregnación inorgánica que penetra en capilares, microgrietas y poros. Su ficha técnica indica que la protección interna reduce la entrada de agua, contaminantes y cloruros sin comprometer la transpirabilidad.
Ese detalle cambia la conversación.
No hablamos de cubrir.
Hablamos de intervenir en el soporte.
Agua líquida y vapor no son lo mismo.
El agua líquida puede llevar sales, cloruros y contaminantes hacia el interior.
El vapor puede necesitar salir para que el material no quede bloqueado.
Por eso la transpirabilidad no debe verse como una falta de protección.
Puede ser parte de la solución.
El hormigón protegido no tiene por qué dejar de comportarse como hormigón.







