Qué ver en Utrecht en un día
El domingo cogimos rumbo a Utrecht a las 12.05 en la Plataforma 14. El billete nos costó 10.30 y llegamos a las 12.45. La estación era bastante grande y había dos Starbucks, un Burger King, un Smullers, un Italiano, un Kebab, una farmacia llamada ETOS (la encontraréis por todas partes), varios supermercados y cafeterías locales.
Decidimos comer en el Burger e ir a dejar las maletas al Hotel NH que estaba detrás de la estación. El hotel era una maravilla, tanto la habitación como el servicio eran excelentes, nos hubiese encantado quedarnos un poco más. Aunque nosotros no incluimos el desayuno en nuestra reserva, por tan solo 6 euros podíamos conseguirlo y os aseguro que vale la pena pagarlo.
Descansamos un poco y salimos a aventura, teníamos las horas justas y no estábamos seguros de si nos daría tiempo de verlo todo, pero sí que nos dio. Atravesamos la estación y un centro comercial hasta llegar a una de las preciosas calles de la ciudad donde encontramos la antigua basílica medieval y sede actual del Museo Nacional dedicado a instrumentos musicales, el Museo Speelkok. Por desgracia, cuando fuimos estaba cerrado, pero no dudéis en entrar si esta abierto porque es precioso. Tras esto y atravesando un canal llegamos al icono de la ciudad, la Domtoren, una torre de 465 escalones. Aquí asentaron los romanos su primer fuerte y aquí se fundó la primera iglesia que convirtió Utrecht en centro del poder religioso. Dividida en tres niveles, estuvo unida con la vecina catedral mediante un pasaje que fue destruido en un huracán en 1674. A los pies de la torre, la Domkerk, la catedral. Inacabada.
Además de la torre y el claustro medieval, la plaza Domplein también ofrece una perspectiva de lo más sugerente… ¡subterránea! Sólo tienes que bajar a cinco metros de profundidad y adentrarte en DOMunder, para descubrir la historia antigua de Utrecht con un viaje en el tiempo de casi 2.000 años.
El Oudegracht, es el canal más animado de la ciudad. El ingenioso sistema de exclusas, bajo el nivel del agua, permitiendo la construcción de sótanos y almacenes para mercancias, en la actualidad utilizados como restaurantes que han convertido el canal en la arteria gastronómica de la ciudad. Al final del canal, la animada Plaza de Neude, llena de terrazas y restaurantes donde comer y pasar un buen rato.
En un par de horas ya nos habíamos recorrido todas las calles. Vimos la Universidad, una Armería, al Park Lepelenburg y el Zocherpark, la Fundación Pieterskerk, el Teatro de Artes Escénicas Stadsschouwburg Utrecht y algún que otro rincón más que no consigo encontrar por Google Maps ahora jajaja y es que Utrecht es una ciudad para dejar perderse, terriblemente preciosa. Fue nuestro lugar preferido del viaje. Era muy acogedor.
Lo mejor vino por la noche, habíamos leído por Internet que existía una ruta de luces llamada Trajectum Lumen (aquí os dejo la pág. web http://www.trajectumlumen.com/portal) Es muy fácil de hacer y se tarda en torno a una hora. La ruta consiste en seguir unas luces fijadas en el suelo que con flechas te guían hacia donde tienes que ir y, cuando llegas a un lugar importante, hay una luz azul que te lo indica. Encontraréis rincones muy bonitos que de día no apreciaríais de la misma forma. Además, en numerosos sitios hacían juegos de luces y música que en alguna ocasión nos dieron algún que otro susto. En la web hay disponible un mapa del recorrido con las explicaciones oportunas de cada lugar.
Cuando terminamos eran cerca de las 12 y estaba todo cerrado y las calles más bien vacías. Por suerte, en la estación aun quedaban sitios abiertos como el Smullers para poder comer algo. Después, volvimos al hotel y a dormir.
Al día siguiente teníamos pensado ir a un castillo que no estaba no muy lejos de allí. Sin embargo, cuando abrimos las cortinas nos dimos cuenta de que llovía y hacía viento por lo que descartamos, con mucho pesar, la idea de ir. Si tenéis la oportunidad, ni lo dudéis. El castillo se llama Castle de Haar y parece sacado de una película.
En la estación, cogimos a las 12.25 un Intercity a Alkmaar, rumbo a Amsterdam en la Plataforma 7. El billete nos costó 7.50 y llegamos sobre la 1.
















