A hurtadillas te miro, se que descaradamente juegas en mi mente, y me tientas para que sin pudor alguno me adueñe de tu piel y todas aquellas extensiones de tu cuerpo... Deseo que sucumbe a mis besos y caricias, y que pide sin restricciones el roce de mis manos y el abrazo de mis piernas... Soy eso que deseas y no puedes evitar.
Leregi Renga












