PUESTO 1037
Recuerdo cosas simples, como el sonido de la lechuga al morder una butifarra,
A mis amigos, sus llamadas,
las veces que estuve en el fondo y me llevaron un poco de luz,
eso no lo recuerdo, pero tampoco sé si lo he olvidado, sabes de qué hablo.
Los comerciales de causa y efecto, donde la acción de un objeto sobre otro
desencadena una secuencia en dominó, son tan 2012,
pero aún roban mi atención.
Una sonrisa dentro de otra es la tendencia, me gusta sonreír.
Pero no sé si mis chistes fueron malos o simplemente no les gustaron.
He usado tres peros en menos de diez líneas, un millón el último trimestre.
Cuántos me faltan para terminar el paquete y empezar a vivir?
Toco la puerta. Otra vez. Una vez más. Elijo volver a dormir.
Hoy el bus estaba tan lleno, que mis ilusiones se quedaron fuera.
Salí tan rápido de tu casa.
Si encuentras mis lentes, guárdalos donde nadie los vea.
Hay un lugar de la noche que sólo tú conoces,
donde puse la mano dentro de tu polo,
Para calentarnos,
Nos tomamos la caja de vino, besé tu vientre, cuatro veces encima de mi,
Una en mi boca.
Hoy me toca volverte loca una vez más,
pero antes debo acordarme de ti.
Ya no me gusta perderte.
Dejé algunas piezas colgadas en los signos. Una bandera blanca.
Una canción que no comprendes. Juguetes regados en el escritorio.
Una ventana rota que no deja de llorar.
Puedo reemplazar la última acción?
Poner los vidrios a bailar,
A dejar de caer, flotar sobre el parquet,
poner una alfombra para cortarme los pies,
Cuando el desastre se expanda
y las esquirlas tiñan de sangre mis pasos.
Si la ventana no se rompe, me adentraría a un terreno prohibido.
Las luces del sintetizador parecen ser suficientes.
Frágil es una palabra que te describe tan bien.
Húmeda también.
Voy a venirme dentro si no te detienes.
Sigues ahí?
Perdí la conexión.
Hola? Avanzo dando saltos, sin continuidad.
Hace mucho tiempo, la narrativa perdió coherencia.
No lo vimos pero exigimos líneas constantes.
Muchas vidas. Una vida que pueda vivirse de maneras diferentes.
El desayuno está servido y yo sigo pensando cómo empezar a escribirte.
Sabes de qué hablo.
Si el cristal es oscuro, el frío es más intenso, lo notas?
Quizá tengo la foto equivocada de ti,
y un poco de sed. Hay un barco navegando dentro de esa botella.
Quizá necesite un poco más de tiempo.















