La televisión, desde este mismo 2012, ya no es la televisión.
Entramos a una nueva era que se acabará de completar en el 2015. Entre este 2012 y el 2015 se inician cambios importantes en el audiovisual en general y en la televisión en particular. 2015 es la fecha clave en la que se debe producir una curva exponencial con respecto a la televisión. Hoy mismo ya hablamos de la TV Conectada como etapa inicial. Un televisor conectado cambia de forma sustantiva la manera de consumir la televisión. Otro factor de cambio es el uso de la segunda pantalla que debería ya escribir en mayúsculas: la Segunda Pantalla.
Y hay más factores de cambio. De todo ello hablo en mis cursos y conferencias. Un tema que me apasiona compartir.
Uno de estos temas y factores de innovación es lo que se puede denominar la televisión enriquecida. Lo cita hoy mismo el diario francés Le Monde en el que describe diversos casos en marcha en la televisión francesa.
Los usos y el consumo de la televisión ya son diferentes a los que eran hasta hace poco. Se consume viendo dos pantallas al mismo tiempo, el televisor mismo y una segunda que suele ser el smartphone o una tableta. Por tanto el paso natural es enriquecer la programación televisiva entendiendo este nuevo consumo. Se debe producir una integración de ambos flujos. Una sincronización de pantallas.
A la televisión enriquecida le sigue una serie de cambios en el consumo que se puede conocer como la televisión social. Al mismo tiempo que hacemos un consumo aparentemente pasivo estamos compartiendo y generando relaciones nuevas con respecto a lo que vemos. Lo mismo desde el punto de vista del emisor que debe tomar en cuenta que los consumos son ubicuos y en cualquier lugar. Por eso la necesidad del enfoque transmedia y crossmedia en la producción de contenidos, una producción que además escapa a los emisores tradicionales.
Incluso la Segunda Pantalla se convierte en el motor del consumo en EE.UU, una pequeña pantalla que lleva al consumidor a contenidos que ya le seducen consumir en la intimidad de la tableta. Un consumo que se hace en el mismo salón del hogar y muy probablemente delante de una pantalla de 46 pulgadas enmudecida.
¿Y la publicidad en este contexto? Pues también queda atravesada por estos cambios. Y por ello hay un incremento exponencial de contenidos que adquieren un valor decisivo en generar audiencias de nicho muy precisos que deben interesar a las marcas...
En fin, todo un nuevo ecosistema audiovisual.
Ver Télévision "enrichie" : deux écrans sinon rien de Le Monde. Ver también Is a Tablet the Only TV You Need?
















