• Versatilidad: TECHLAM® se parte de una pieza de gran formato (paneles de 1000x3000 mm.) que se puede adaptar a todas las medidas.
• Impermeabilidad: nivel de absorción próximo a 0, impermeable y resistente a líquidos.
• Superficie higiénica: no desprende sustancias nocivas ni permite la producción de moho, hongos ni bacterias, por lo que es
totalmente compatible con los productos alimenticios.
• Fácil de limpiar: no necesita cuidados ni productos especiales para su limpieza.
• Colores inalterables: al no tener pigmentos orgánicos, es resistente a la radiación UV y a las condiciones climáticas más severas.
• Las láminas pueden imprimirse durante la fabricación con señales e imágenes.
• No deslumbra con la reflexión de fuentes de luz fuerte.
• Mayor durabilidad. Garantiza un bajo mantenimiento y escasa necesidad de remplazo de paneles.
• Su flexibilidad, lo hace apropiado para generar superficies curvas.
• Resistencia al fuego y a altas temperaturas: frente al fuego, no emite humo ni sustancias tóxicas.
• Resistencia a productos químicos: disolventes, desinfectantes y detergentes.
• Resistente a la flexión: tiene un módulo de rotura elevado.
• Resistencia al desgaste: su superficie y dureza lo hacen altamente resistente al rayado y a la abrasión.
• Se fabrica usando materias primas minerales, ninguna orgánica derivada del petróleo.
• No desprende ninguna sustancia nociva al entorno.
• Se usa energía eléctrica para la cocción. Se usa menos energía por m² que para la fabricación de un azulejo convencional.
• Puede ser molido y reciclado en otros procesos de producción. Puede ser reciclado fácilmente para la fabricación de áridos o similares.
• Al ser ligero, se pueden cargar hasta 3000 m² por contenedor o camión, ahorrando mucha energía en transporte.
Las láminas de Techlam tienen 3 mm de grosor, aunque existe una versión de 5 mm –especialmente recomendable por su alta resistencia para pavimentos en zonas de mucho tránsito– y la variedad 3+, reforzada con una base de fibra de vidrio.
Para fabricar el Techlam se usa una tecnología que lo compacta y después lo calienta en un horno a 1200º C. Con esto se garantiza la uniformidad del material.
El Techlam se puede perforar usando herramientas de corte de punta de diamante. Por ejemplo taladros para cerámica y vidrio. Se pueden usar tanto en seco como en húmedo y se recomienda usar antes agua para enfriar la superficie, cortar despacio y no ejercer mucha presión
Existe una gama cromática de más de 50 referencias a elegir, entre ellas, tonos metálicos y otros con patrones imitando madera, piedra...
Al no contener pigmentos orgánicos, estos colores se mantienen inalterables ante la acción del sol y las condiciones climáticas más severas.
El Techlam es distribuido por la empresa Levantina y sus distribuidores autorizados, y su precio ronda los 30 €/m².