@polgaragold [viene de aquí]
Hacía meses que Ángela había sustituido el camino directo de la academia a su casa después de trabajar por uno que le permitía, dando un pequeño rodeo, disfrutar en soledad de los últimos rayos del sol de la tarde. Era en esos escasos minutos libres de responsabilidades familiares y laborales en los que podía respirar profundamente y recordar, a veces incluso imaginar, momentos de una vida feliz que la mayor parte del tiempo no parecía más que un sueño.
Estaba lejos, muy lejos, perdida en sus propios pensamientos, cuando unos breves toquecitos en la espalda y una voz de mujer tratando de llamar su atención la hicieron volver bruscamente a los jardines de Murillo. Cuando sus ojos se encontraron con los de Lesba, instintivamente se retiró de la cara un mechón de pelo suelto, como si de alguna manera eso pudiese retirar también sus pensamientos de delante de aquella desconocida.
- Claro, -Ángela contestó con una sonrisa que de alguna manera parecía amable y sombría al mismo tiempo- ¿hacia donde se dirige?.















