Nuevos recursos y reinventarse.
Quizás sea su naturaleza australiana, o tal vez después de tantos años de lucha contra la máquina corporativa dominada por directivos masculinos, que la han hecho convertirse en una experta en decir las cosas como son. Por esta razón, su presentación del pasado lunes «Economía de género: nuevos Recursos y formas de pensar», a cargo de Susanne Moore fue un reflejo refrescante, abierto y honesto sobre el impacto de género y la diversidad (o falta de ella) en la economía, tanto en los ámbitos públicos como privados. Susanne, tiene una larga trayectoria profesional en el mundo empresarial, dirigiendo grandes proyectos de transformación en diferentes industrias: gubernamental, servicios, telecomunicaciones, financiero, seguros, banca, educación y retail; en las cuales, también se ha desempeñado como consultor de gestión, en la negociación y administración de contratos externos y el cambio transformacional en contextos de transición. Pero al igual que muchas mujeres profesionales a lo largo de los años 90, decidió, no aceptar la discriminación que enfrentaba en el trabajo y en otros ámbitos de su vida. Por ejemplo, su experiencia de no obtener un préstamo bancario, porque su marido no era un co-firmante de la solicitud, a pesar que ella ganaba más que él en ese momento.
Hace más de 13 años que decidió comenzar su propia empresa de consultoría, pensando que sería la solución a su frustración y problemas. Entonces, sólo después de haber perdido todo: su negocio, su hogar, su matrimonio, y haber ganado una declaración de quiebra... Ella fue capaz de encontrar su verdadera vocación... En ese momento, el mundo de la empresa se cerraba para ella (no se puede ser presidente o tener un papel ejecutivo de alto nivel en una empresa si se ha declarado en bancarrota) Entonces, se embarcó en un nuevo viaje. Susanne, en tan sólo 30 minutos, abrió un profundo debate en torno a las políticas aplicadas por los gobiernos y las empresas, sesgadas por el género. Nos brindó varios ejemplos de, cómo los economistas manejan los datos relacionados con las diferencias de género, de forma «adecuada» de tal manera, que estos reflejen una situación de igualdad, bien sea referente a tasas de reserva, la aversión al riesgo y otros criterios «específicos de género». Sussanne, mencionó estadísticas, que muestran que puede haber una relación causal entre la implementación de los programas de diversidad y el éxito y rentabilidad en la empresa. En esto se basa su investigación sociológica actual, en demostrar esta relación. Para cada política positiva puesta en marcha, ya se trate de una ley o política de la empresa, siempre hay un «efecto de tirar hacia atrás» por sus detractores, que va en detrimento de la eficacia de esa política, la erosión de sus buenas intenciones y los resultados. Sin embargo, Susanne tenía un mensaje claro para todas las mujeres presentes en la comida: «Habla alto» En la experiencia de Susanne, la mayoría de las mujeres se esconden en sus colegas masculinos vocales, cosa que es un error. Destacó que antes de dar marcha atrás para evitar la confrontación, tenemos que reflexionar...¿Estamos bien con el papel que estamos aceptando?. La importancia de pedir lo que quieres (y lo que se merece) es parte de ser escuchado y detener a los detractores. ¿Estás bien con los supuestos que se hacen sobre las mujeres? Tal vez estás de acuerdo, pero si no lo estás, entonces necesitas hablar y hacer algo al respecto. Bien sea el hombre de negocios en su vuelo que «asume» que el asiento vacío central es para su uso exclusivo; o el ejecutivo que se apodera de la idea como suya en una reunión. Siempre tienes la opción de hacer algo y cuestionar los supuestos. Es evidente, que el impacto de género y la diversidad en la economía,
es un nuevo y emocionante campo por explorar. Y tal como comentó, uno de los pocos caballeros que asistieron a la sesión, las nuevas generaciones de jóvenes ejecutivos son mucho más abiertos y menos sexistas. Dado que las mujeres esperamos que efectivamente esto sea cierto, y que todos los profesionales, tanto hombres como mujeres, aprendamos a reconocer el poder económico de la diversidad, esperamos que la investigación de Susanne pueda respaldar con datos objetivos, lo que intuitivamente sabemos.
Esperamos escuchar más de Susanne mientras continúa con su investigación.











