Stranger Things: Entre la primera temporada (2016) y la segunda (2017) no pasó mucho tiempo en los tiempos de producción: la serie avanzó rápido, aprovechando el éxito inmediato y el tamaño aún manejable de la historia. Sin embargo, a partir de la tercera temporada (2019), las demoras comenzaron a hacerse evidentes y cada nueva entrega tardó más en llegar que la anterior. Entre la cuarta y la quinta hay tres años de hiatus. Los retrasos se debieron a la pandemia, la carrera de sus propios actores y hasta al propio Netflix.















