Los últimos días había pasado de ser un ángel encubierto a ser un excelente cocinero, al parecer su estómago se había agrandado cuando comenzaron a aparecer los pastelillos, la nieve, las hamburguesas, los refrescos y de más. Caminé a la cocina de la sala común y busqué un par de ingredientes, no podía con todo por lo que Jedrik pidió ayuda a la primera persona que pasó frente a él - ¿Me ayudas? Creo que exageré mucho con esto









