ANSIEDAD MONSTRUOSA
Sudor en la cama,
sábanas desencajadas,
solo han pasado unas pocas horas,
es otra noche que no avanza.
Despiertas alteradx,
las lágrimas humedecen tu cara,
"otra estúpida pesadilla...", pensaste,
tratando de evitar al monstruo que vuelve y ataca.
Vuelves a ser su presa,
de nuevo, temporada de caza…
Escondido tras cada bonita sonrisa,
oculto entre tantas y diferentes miradas.
Se mueve silencioso con la brisa,
hasta que notas sus garras en tu espalda.
Rodearse de gente ya no es sinónimo de estar a salvo,
ni los ruidos, ni las voces acallan su hiriente risa.
"Necesito escapar y salir de aquí...", te dices mientras escuchas un murmuro,
Un susurro que enmudece tu alrededor y, a su vez, retumba en tu interior como un grito:
"Corre…"
Tus piernas no responden,
el corazón se te acelera,
un sudor frío recorre tu cuerpo
y el miedo te envenena.
"¡¡CORRE TE DIGO!!"
Gritó de nuevo entre risas.
Como por arte de magia tu cuerpo por fin despierta.
Paso a paso consigues llegar fuera,
echas a correr despavoridx,
la oscuridad y la lluvia, tus únicas compañeras.
Huyes creyendo haberlo conseguido,
pero, amigx mío, con este monstruo no se juega.
Sin esperarlo se abalanza sobre ti,
tiradx en el suelo forcejeas.
Sonríe mostrando sus dientes afilados de marfil,
cesas en tu intento de pelea.
"Jamás podrás huir,
al menos, mientras yo no quiera…"
Otra noche más entre llantos y sudores,
Otra noche más… así te desvelas.











